Andrea Burdalo, la madre de la bebé de 16 meses de edad muerta por las quemaduras sufridas cuando estaba siendo bañada por el novio de esta joven en el domicilio familiar de ella, en Sevilla capital, ha declarado este miércoles como investigada ante la jueza número once de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Sevilla. La jueza la había citado merced a un informe de la Fiscalía y a petición de la representación legal del padre de la difunta bebé, ejercida por el abogado penalista Francisco Campos y el abogado de confianza de la familia, Miguel Pérez. En su comparecencia, la joven no ha accedido a contestar a los abogados del padre de su difunta hija. Ha narrado que en el momento de los hechos, ella estaba en una habitación contigua al baño preparando unos utensilios relacionados con el cuidado de la bebé, según ha informado el abogado Francisco Campos al finalizar la comparecencia. Además, según el letrado del padre, la investigada ha atribuido su cambio de versión, pues en el seno de la investigación inicialmente habría manifestado que había sido ella quien bañó a la bebé, al «miedo» a perder la custodia de su hija, fallecida tras ser hospitalizada por las quemaduras. La magistrada optó por citar a la madre a declarar como investigada teniendo en cuenta el tiempo de exposición de la bebé al agua a altas temperaturas, el hecho de que se trata de un piso de escasas dimensiones y ella estaba en otra habitación del mismo en el momento de los hechos y su papel como principal responsable del cuidado de la bebé, que estaba siendo bañada por su novio, investigado igualmente en la causa. El pasado 17 de febrero, recordémoslo, la jueza tomaba ya declaración al exnovio de la madre, imponiéndole finalmente las medidas cautelares de la obligación de comparecer en sede judicial dos días al mes, la retirada del y la prohibición de salida del territorio nacional. Según la magistrada, en la investigación no han trascendido hasta el momento «indicios que permitan verificar una intencionalidad dolosa en la acción atribuida al investigado mientras duchaba a la menor, y que en principio, y como apunta el Ministerio Fiscal y la defensa, estaríamos en presencia» de un delito de homicidio por imprudencia». La jueza descartaba así ordenar el ingreso en prisión del joven. Previamente, el investigado había alegado ante la jueza que todo fue accidental, que aquel pasado 30 de marzo estaba bañando a la bebé hija de su entonces novia, fue a buscar una toalla y al regresar descubrió que la bebé chillaba porque se estaba quemando con el agua caliente del baño. Según aseguraba el investigado ante la jueza instructora, todo sucedió en apenas unos segundos, de manera accidental y fortuita.