Son semanas cruciales para Marius Borg Høiby , quien cambió de abogados sobre la marcha para intentar sacar un veredicto favorable en la revisión del caso por el que inicialmente fue condenado a cuatro años de cárcel. Actualmente en prisión preventiva, el hijo de la Reina Mette-Marit ha sorprendido a todos al conocerse que está en búsqueda activa de trabajo y que se encuentra «motivado». Recientemente se ha sabido que Marius Borg ha aceptado prolongar durante otras cuatro semanas su situación de prisión preventiva con control electrónico en Skaugum mientras prepara su nueva estrategia de la mano del cuerpo de abogados que ha contratado para negociar las condiciones de una eventual puesta en libertad. Según ha explicado uno de sus nuevos representantes legales, Alexander Greaker a la prensa noruega, el hijo de la reina quiere aprovechar este tiempo para conseguir una propuesta de trabajo concreta e integrarse en el mercado laboral. «Está motivado para empezar a trabajar», aseguraba el abogado. Y dice que ese deseo de trabajar es totalmente sincero: su intención es que pueda presentar una oferta de empleo antes de que se vuelva a revisar su situación en el nuevo juicio. Sería todo un golpe de efecto, según entienden, y más teniendo en cuenta que el rechazo que generó la figura de Marius Borg en toda la opinión pública noruega por sus comportamientos delictivos de los últimos años, que incluyó varias agresiones textuales a novias que han testificado -y seguirán haciéndolo- durante el proceso judicial. Lo que de momento permanece como una incógnita es qué tipo de trabajo busca este joven de 29 años cuyo perfil académico es un tanto difuso. Estudió en la escuela secundaria de élite deportiva noruega Wang Toppidrettsgymnas entre 2013 y 2016 y también cursó estudios de Finanzas en California y diseño en Milán tras matricularse también en el Santa Monica College en Estados Unidos en 2017. Probó suerteen diferentes sectores laborales como la redacción, el sector inmobiliario o la mecánica de motos, sin que consolidara ninguna de ellas. También se desconoce qué tipo de empresa querría hacerse con sus servicios y contratarlo porque su imagen es la de un príncipe díscolo con tendencia al desorden y al comportamiento conflictivo. Sus abogados se han limitado simplemente a confirmar que la incorporación al mercado laboral forma parte de los pasos que Marius Borg quiere dar para mostrar su arrepentimiento y reivindicar su voluntar y derecho a iniciar una nueva vida mientras continúa sometido a las restricciones judiciales. La noticia de su búsqueda de empleo activa coincide con su decisión de prescindir del cuerpo de abogados que lo representó durante el juicio de febrero. Sustituyó a los abogados Ellen Holager Andenæs y Petar Sekulic, que participaron en su defensa durante la primera instancia, para ponerse en manos de los jóvenes pero prestigiosos Alexander Greaker y Daniel Storrvik, con minutas carísimas. Los nuevos defensores del hijo de la Reina Mette-Marit ya preparan concienzudamente la vista de apelación, prevista en el Borgarting Lagmannsrett a partir del 9 de febrero de 2027, y para la que inicialmente ya se han reservado cuatro semanas.