Dentro de la avalancha de estrenos de teatro musical en Madrid (¿hay público para todos?), 'Six' destaca por la singularidad de la propuesta . Presenta una historia, sí, pero la puesta en escena está planteada como un concierto más que como una obra teatral. Es, al fin y al cabo, una sucesión de canciones con algún texto hablado entre ellas. Sin embargo, hay una dramaturgia y una intención dramática clara. 'Six' (Seis en inglés) se refiere a las seis esposas del Rey Enrique VIII de Inglaterra , cruel y furibundo coleccionista de mujeres, a las que desechaba (con decapitación incluida en algún caso) cuando no le servían a su propósito; llegó a separarse de Roma porque el Papa no le concedió la anulación de su primer matrimonio, y creó la Iglesia de Inglaterra, con él mismo como Cabeza Suprema. Toby Marlow y Lucy Moss escribieron este curioso musical, que se estrenó en el Fringe del Festival de Edimburgo en agosto de 2017; cuatro meses después pasó al West End -el circuito comercial del teatro londinense-, en octubre de 2021 se estrenó en Broadway, y se ha podido ver ya en una veintena de países. Humor, energía, música contagiosa, ritmo e ímpetu son las principales características de la puesta en escena. La que se presenta en Madrid es un calco de la original, pero de forma mucho más marcada que en otras franquicias, se distingue por sus intérpretes, verdaderas protagonistas del espectáculo, con las luces (y un eventual trono) como única escenografía. En 'Six', las seis reinas se convierten en divas pop -Beyoncé, Britney Spears, Rihanna o Adele son algunos de sus modelos- para contar, en primera persona, su historia y pelear por el 'título' de cuál de ellas lo pasó peor. Canciones que navegan entre el pop, el rhythm and blues, el soul, el punk-rock -destacan el tema de apertura, 'Ex-Wives' y la potentísima balada 'Heart of Stone', que canta Jane Seymour. A través de ellas, las seis mujeres van desgranando su historia -« decapitada, divorciada, enterrada, divorciada, decapitada, salvada »-, reivindicándose y mostrando un punto de vista que apenas se ha tenido en cuenta. La adaptación española del texto -el programa no especifica a quién se debe- logra con habilidad mantener la ironía, el humor y el carácter particular de cada una de las reinas. Es más un relato reivindicativo y feminista, paródico incluso, pero alejado del rencor y de la venganza. Buscan las canciones, sobre todo, ser por primera vez la voz de las seis ante el juicio de la Historia. La producción española ha hecho un elenco tan diverso como pide la propuesta, con un sexteto de intérpretes procedente de Argentina, España, Italia y República Dominicana. Todas ellas tienen calidad vocal y un vigor que convierte el espectáculo, a menudo, en una fiesta, y que termina cada noche con el público bailando de pie.