España sufre el 3% de los ataques de 'ransomware', los secuestros de datos que ya operan 93 bandas ciberdelincuentes
La ciberseguridad es uno de los principales quebraderos de cabeza de las empresas españolas. Durante el segundo trimestre de 2026, 2.139 organizaciones aparecieron en páginas de filtración de datos en todo el mundo, prácticamente el mismo volumen que en el primero, cuando fueron 2.122 y un 33% más que en el mismo trimestre de 2025, según Check Point Research. La incidencia en España ya supera el 3% y se aliena con otras potencias europeas, como Francia.
El número de grupos delicuentes activos pasó de 71 a 93, el nivel más alto registrado hasta la fecha, mientras que la cuota de los diez principales grupos descendió del 71% al 57,6%. El mercado sigue concentrado, pero ahora son más los actores que participan en él. Además, una de las conclusiones más relevantes del informe es que la Inteligencia Artificial ya está contribuyendo a reducir las barreras de entrada al ciberdelito.
Esta infracción, conocida como ransomware también está cambiando su modelo de negocio. La mejora de las copias de seguridad está dificultando que el cifrado sea suficiente para forzar el pago, por lo que los ciberdelincuentes recurren cada vez más al robo y la publicación de datos como principal mecanismo de extorsión.
El informe muestra además que Estados Unidos sigue concentrando la mayor parte de las víctimas, aunque su peso ha descendido al 42%. Canadá y Alemania representan un 5% cada uno, mientras que Reino Unido, Italia, Francia y España concentran un 3% cada uno. Por sectores, los servicios empresariales son los más afectados, con un 33% de las víctimas, seguidos por bienes y servicios de consumo, con un 16%, y manufactura industrial, con un 12%.
Hay varios consejos a seguir para evitar ser víctima de una de estas estafas. En primer lugar, proteger el acceso inicial: reforzar la protección frente al phishing, el robo de credenciales y los accesos remotos expuestos, que siguen siendo las vías de entrada fundamentales. Además, en términos más técnicos, se recomienda a la exfiltración de datos la misma prioridad que al cifrado, pues hay que tener en cuenta que las copias de seguridad ayudan a recuperar sistemas, pero no evitan que la información robada se publique.
También es importante reducir rápidamente la exposición explotable e identificar qué vulnerabilidades pueden alcanzar realmente los atacantes y priorizar su corrección, especialmente cuando la ventana entre divulgación y explotación se mide cada vez más en horas. Por último, hay que prepararse para el uso de IA por parte de los atacantes: adaptar la defensa a un entorno en el que la IA puede acelerar el desarrollo de herramientas y acortar distintas fases del ciclo de ataque.
Según Check Point Research, durante el segundo trimestre, las fuerzas de seguridad y empresas tecnológicas también actuaron contra la infraestructura compartida que sostiene el ecosistema criminal. Entre estas operaciones se desmanteló AudiA6, una plataforma de blanqueo de criptomonedas que habría procesado aproximadamente 336 millones de euros desde 2021, y se llevaron a cabo actuaciones contra servicios de firma de malware e importantes redes de infostealers. Estas acciones no se reflejaron todavía en una caída del volumen de víctimas de Q2, pero aumentan los costes y la fricción para los operadores criminales.