Eduardo García, portavoz de la CEP en Ceuta: “Hay 10.000 inmigrantes ilegales sin control y el caos va a más”
La Confederación Española de Policía (CEP) ha lanzado una advertencia contundente sobre la situación que atraviesa Ceuta desde el asalto migratorio del 30 de julio.
Su portavoz en la ciudad, Eduardo García, denuncia que más de 10.000 inmigrantes irregulares permanecen en Ceuta sin control efectivo y su capacidad policial insuficiente para identificarlos y pararlos, registrarlos o tramitar expedientes de expulsión.
Las declaraciones llegan horas después de que 3.000 inmigrantes fueran desalojados de la playa de El Trampolín y trasladados a espacios habilitados por el Gobierno. Sin embargo, unos 500 regresaron al asentamiento, evidenciando la falta de capacidad para mantener el orden en la zona.
“Si hay 1.600 plazas habilitadas, el resto no tiene dónde meterse. Ya han vuelto cientos y seguirán reagrupándose”, explicó García en Es la Mañana de Federico.
“No sabemos quién está aquí: menores, delincuentes o terroristas”
El portavoz de la CEP advierte de que la situación es tan caótica que resulta imposible determinar quién se encuentra realmente en los asentamientos.
“En una población de 4.000 personas se te puede colar cualquiera. No sabemos si tenemos menores, violadores, narcotraficantes, terroristas o espías. Imagínense lo difícil que es identificar a un menor en estas condiciones”, señaló.
La CEP denuncia que solo 12 policías están dedicados a la identificación y tramitación de expedientes, mientras siguen entrando entre 60 y 70 personas cada día.
“No vemos salida”, afirma García, que exige al Gobierno al menos 50 agentes habilitados para gestionar expulsiones y reforzar el control en las barriadas donde “hay cientos o miles de ilegales deambulando sin registrar”.
El sindicato también critica la falta de cooperación de Marruecos en los procesos de retorno. “Hay irregulares que quieren volver voluntariamente y la policía marroquí no los reconoce como ciudadanos suyos”, denuncia.
Crisis sanitaria y riesgo para policías y militares
A la presión migratoria se suma una crisis de salud pública denunciada por el Colegio de Enfermería de Ceuta: gastroenteritis agudas, sarna, impétigos, tuberculosis, varicela y COVID‑19.
Estas enfermedades están afectando a los inmigrantes y ponen en riesgo a los policías y militares desplegados en la ciudad.
Interior ha elaborado un protocolo para prevenir contagios, pero la CEP denuncia que se están repartiendo mascarillas caducadas desde 2022, lo que agrava la sensación de abandono institucional.