El calor y la falta de lluvia están dejando los ríos gallegos bajo mínimos, y el Gafos, a su paso por la parroquia de Bértola, en Vilaboa (Pontevedra), es uno de los más castigados. Su caudal ha bajado tanto que el agua apenas retenía ya oxígeno suficiente para mantener con vida a la fauna piscícola. Para evitar una mortandad masiva, agentes de la delegación territorial de la Consellería de Medio Ambiente han reubicado en los últimos días a cientos de peces, entre ellos truchas, escalos y algunas anguilas, trasladándolos hasta la zona intermareal de Pontevedra, donde sí tienen opciones de sobrevivir. La operación se puso en marcha a petición de Vaipolorío, la asociación que desde hace 26 años organiza limpiezas...
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