Granada tiembla. Y con ella, gran parte de Andalucía. Tierra trémula, el movimiento confirma lo expuesto por la ciencia. El sur de la península ibérica es terreno propenso a los terremotos debido a la convergencia entre las placas tectónicas euroasiática y africana. Su enfrentamiento titánico, bajo nuestros pies, supone el empuje que fractura la corteza a lo largo de las Cordilleras Béticas. Un choque que desemboca a menudo en sacudidas, sólo algunas veces perceptibles, a kilómetros de profundidad. Pero la actividad sísmica es frenética. Ni qué decir que la zona más caliente de la comunidad, el enjambre sísmico, anida en la Vega y Depresión de Granada . La cuenca alberga un complejo entramado de fallas activas superficiales que generan terremotos...
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