El sorprendente hallazgo a pocos metros del Coliseo: una construcción romana que esconde un gran misterio
El Ministerio de Cultura de Italia ha presentado este mes de agosto el descubrimiento de un complejo arquitectónico del siglo II d. C. localizado a pocos metros del Coliseo de Roma. El conjunto salió a la luz de manera fortuita durante unos trabajos realizados en el parque de la Villa Celimontana y está formado por ocho estancias decoradas con mosaicos y pinturas murales de gran interés histórico.
La principal incógnita que plantea el hallazgo es cuál era la función de este espacio. Los arqueólogos manejan dos posibilidades: que se tratara de una residencia aristocrática o que formara parte de las instalaciones utilizadas por el cuerpo de bomberos imperial.
Un mosaico con motivos marinos
Entre los restos encontrados destaca especialmente un suelo de mosaico situado a dos metros de profundidad. La composición representa un delfín, un pez, una langosta y un cangrejo alrededor de un gran recipiente de vino. Junto a esta pieza también han aparecido restos de techumbres derrumbadas decoradas con frescos en tonos rojos y azules, además de diferentes piezas de mármol policromado.
La riqueza y variedad de los materiales recuperados han llevado a los investigadores a plantearse si el edificio pudo pertenecer a una residencia de la élite de la época. En concreto, una de las teorías apunta a una domus, la vivienda urbana de carácter unifamiliar propia de las familias con una posición económica elevada.
¿Una residencia de lujo o un cuartel de bomberos?
Sin embargo, existe otra posibilidad. Los restos podrían corresponder a una ampliación del cuartel de la Quinta Cohorte de Vigiles, una de las unidades encargadas de las labores de extinción de incendios y de vigilancia en la Antigua Roma.
La localización del complejo, próximo al acueducto de Celimunta, constituye uno de los argumentos que respaldan esta segunda hipótesis. A ello se suma la decoración marina del mosaico, que presenta similitudes con otros ejemplos relacionados con los bomberos imperiales del puerto de Ostia.
Si finalmente se confirma que el edificio tenía una función militar, el descubrimiento podría obligar a revisar lo que se conoce sobre las dimensiones de la Quinta Cohorte de Vigiles. Este cuerpo fue creado por el emperador Augusto para patrullar Roma y actuar frente a los incendios. El hallazgo implicaría que la sede militar ocupaba una extensión mucho mayor de la conocida en la colina Celia, con espacios destinados al alojamiento de los soldados, zonas de servicio y un santuario.