El eclipe solar que vivirá España el 12 de agosto no solo será un espectáculo astronómico para grandes y pequeños, también un buen reto para nuestras mascotas. Y es que según cuenta el veterinario Manuel Manzano, el cambio brusco de luz, puede provocar en perros, gatos y aves respuestas de miedo, nerviosismo y alteraciones de conducta similares a las que aparecen durante una tormenta fuerte. «Se ponen nerviosos e histéricos», apunta. En España hay casi 10 millones de perros y uno de cada cuatro hogares convive con una mascota, lo que hace que este fenómeno pueda tener un impacto cotidiano en millones de familias. El veterinario explica en su canal de Youtube que los perros y gatos tienen ciclos circadianos muy sensibles a los cambios repentinos de iluminación, por lo que el eclipse puede descolocarlos y hacer que se muestren inquietos, se escondan o busquen más contacto con sus dueños. También recuerda que, aunque no es frecuente, existe riesgo de daño ocular si miran directamente al Sol durante el fenómeno. La recomendación principal es meter a perros y gatos dentro de casa antes de que empiece el eclipse y mantener un ambiente tranquilo. En perros con ansiedad, el experto sugiere el método Tellington o una camiseta ajustada para generar presión y reducir el estrés; en gatos, aconseja no sacarlos de su escondite, hablarles con calma y dejarles agua y comida cerca. Para pájaros, lo más útil es tapar la jaula para simular la noche y adelantar su descanso. «Sin gastar nada de medicamento, en el noventa y tantos por ciento de los perros baja su nivel de ansiedad», cuenta. La reacción animal ante eclipses no es solo una impresión anecdótica o que debamos pasar por alto. Estudios recientes han observado cambios claros en aves durante estos fenómenos, incluida una caída del canto y un aumento posterior de actividad vocal cuando regresa la luz. En el caso de los gatos, el veterinario advierte que no hay que sacarlos de su escondite. «Van a buscar un sitio donde protegerse, y sacarlos solo conseguirá que se pongan más nerviosos y que te lleves un arañazo». Lo mejor es acercarse, hablarles con cariño y dejarles comida y agua.