Wisconsin y Minnesota ponen a prueba la rebelión progresista y la influencia de Trump
Hoy se celebran elecciones primarias en dos territorios clave para las legislativas de noviembre, Wisconsin y Minnesota. Sobre el papel, los votantes decidirán qué candidatos representarán a republicanos y demócratas, pero dentro de este último partido se libra otro pulso. Uno quizá menos oficial, pero crucial para el futuro de la oposición: la batalla entre el ala progresista, que cada vez toma más impulso, y el establishment que lleva años marcando el rumbo de la formación.
Este martes todas las miradas estarán puestas en si se puede repetir lo ocurrido la semana pasada en Michigan, donde el demócrata Abdul El-Sayed, médico exresponsable de salud pública en Detroit e hijo de inmigrantes egipcios, derrotó en las primarias al Senado a su contrincante Haley Stevens, una moderada respaldada por importantes figuras de su partido. La victoria de El-Sayed, que podría convertirse en el primer musulmán elegido para el Senado de EE UU, supuso un nuevo impulso a una izquierda demócrata que ya en noviembre de 2025 demostró su capacidad para desafiar al aparato tradicional con el triunfo de Zohran Mamdani en Nueva York.
Francesca Hong, una socialista demócrata
La protagonista en Wisconsin es Francesca Hong, una legisladora estatal de 37 años que se define como socialista demócrata y aspira a convertirse en la gobernadora de uno de los estados más disputados del país con una agenda progresista y la promesa de ser una alternativa al funcionamiento tradicional del partido. Se enfrenta a David Crowley, ejecutivo del condado de Milwaukee, que representa una opción más moderada y cuenta con el apoyo del actual gobernador Tony Evers. En las papeletas también constarán otros candidatos con menos oportunidades, son Joel Brennan y Kelda Roys.
Hoy las miradas también estarán puestas en Minnesota. Allí la vicegobernadora Peggy Flanagan, situada en el ala progresista y respaldada por Bernie Sanders, se enfrentará a la congresista Angie Craig por la candidatura demócrata al Senado. Craig confía en su experiencia ganando elecciones en distritos competitivos, y Flanagan hace hincapié en la búsqueda de un partido menos dependiente de los grandes donantes y más dispuesto a defender causas sociales, como el Medicare for All, una propuesta para sustituir al actual sistema médico por una cobertura sanitaria pública universal financiada por el Gobierno federal.
El respaldo de Trump, a prueba
En el bando republicano hoy también se decide al candidato que peleará por los suyos el próximo 3 de noviembre y se pone a prueba si el respaldo de Donald Trump sigue siendo determinante para sus votantes. En Wisconsin, el congresista Tom Tiffany, que cuenta con el apoyo del presidente, parte como favorito en la disputa por el puesto de gobernador, frente a Andy Manske, un joven candidato sin experiencia política.
En Minnesota, hasta nueve republicanos compiten por la candidatura al Senado. Entre los nombres más destacados están la exreportera deportiva Michele Tafoya, el ex Navy SEAL Adam Schwarze y Royce White, que ya fue candidato republicano al Senado en 2024. El ganador intentará conquistar en noviembre un escaño especialmente difícil, porque Minnesota no elige a un republicano para un cargo estatal desde 2006.
Estas primarias van mucho más allá de lo que aparece en la papeleta. Después de Mamdani y El-Sayed, una nueva victoria progresista reforzaría la idea de que está cambiando el equilibrio de fuerzas dentro del Partido Demócrata y que crece el descontento con su vieja guardia. La gran incógnita de cara a noviembre será qué camino toma el partido, si mantiene su línea tradicional o da más espacio a su ala progresista. Tras esta decisión de estrategia, llegará la prueba decisiva, comprobar si el candidato que elijan es capaz de derrotar a los republicanos en las urnas.