Llega el verano y, con él, los álbumes de playa, los chapuzones en la piscina, los helados con la cara manchada y las primeras aventuras en un campamento . Son recuerdos que muchas familias quieren conservar y compartir. El problema es que, en la era de las redes sociales, esos recuerdos ya no siempre se quedan en casa. Acaban en Instagram, Facebook, WhatsApp o cualquier otra plataforma, contribuyendo a construir una identidad digital que pertenece a un niño que todavía no tiene edad para decidir sobre ella. La contradicción es evidente. Según la encuesta Sharenting: Privacidad infantil y convivencia familiar en la era digital, elaborada por Kaspersky, el 86,7% de los padres españoles reconoce estar preocupado porque las fotografías de...
Ver Más