Puede que en unas horas, al anochecer en el Estrecho, una niña se haya maquillado para prostituirse en Ceuta. Mientras el Gobierno presume de haber repatriado a más marroquíes de los que admitió que habían entrado en Ceuta, allí se van quedando niños, escondidos, con más miedo a la Policía marroquí que a la española. Niños sin redes después de que nuestro presidente prometiera dejar a los menores de 16 sin redes sociales virtuales, no vayan a caer en visualizar pornografía. Niños con móviles en los que hacer 'scroll' por vídeos que anunciaban lo sencillo de cruzar la frontera a nado. Con el único móvil de pisar Ceuta, España. Por ahora. Vídeos que no detectaron ni Defensa ni Interior. Ya....
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