En el distrito de La Jolla , en San Diego (California) se levanta frente al mar una increíble mansión cuyo aspecto palaciego recuerda, de forma acertada, al mismísimo Versalles. Una obra maestra donde convergen la privacidad, una distinguida historia y el prestigio, tanto por su arquitectura como por la experiencia que ofrece. ¿Lo mejor? Ha salido a la venta de la mano de Zillow, eso sí por una cifra no apta para todos los bolsillos: 87,5 millones de dólares ( unos 75,8 millones de euros al cambio actual ). Aunque, lo cierto es que este inmueble ya salió al mercado hace un par de años con un precio superior de 108 millones de dólares (unos 93,6 millones de euros al cambio actual), pero no consiguió un comprador a la altura. The Sand Castle , nombre con el que fue bautizada, es una propiedad única e irrepetible en sentido literal, pues a día de hoy no se podría levantar otra igual debido a las leyes actuales de construcción. Esta es la suma de dos propiedades y el resultado de una profunda renovación. Su propietario colaboró con los arquitectos Drex Patterson y Lisa Krideman para crear un refugio vacacional inspirado también en sus viajes a la Riviera francesa. Construida en 2015, esta dispone de una vivienda principal , diseñada por Timothy Corrigan, con unos 883 metros cuadrados de espacio habitable en los que se distribuyen siete dormitorios. Sus exquisitos interiores destacan por sus suelos de mármol, sus muebles hechos a medida de forma artesanal por maestros de todo el mundo, y por los detalles de oro macizo presentes en varias salas. Entre las diferentes estancias están: una sala de estar con chimenea y grandes ventanales que inundan de luz natural el espacio dejando, además, disfrutar de las mágicas vistas al mar, un bar cuyo diseño está inspirado en un yate, un elegante comedor formal ovalado, gimnasio y spa. Por su parte, la suite principal dispone de balcón privado, despacho y dos baños. Además, hay otra casa de invitados que con 316 metros cuadrados de espacio habitable cuenta con tres dormitorios y una amplia sala de estar con bar en la que destaca las estatuas de sirenas del siglo XVIII y las puertas correderas de cristal que dan acceso a una terraza junto a la piscina. Entre ambas casas suman 10 dormitorios y 17 cuartos de baño. La parte exterior presenta unos amplios y cuidados jardines, piscina, jacuzzi, zona de solárium con tumbonas frente al mar, área de comedor al aire libre para celebrar eventos con familia y amigos y algo de lo que pocas propiedades pueden presumir: una playa privada. Además, hay dos cabañas, un bar náutico, varias cuevas naturales y acceso privado con puerta de seguridad a la playa de La Jolla Shores.