Más de la mitad de los españoles cree que heredar será la única forma de acceder a una vivienda en propiedad
La crisis de la vivienda ha llegado a un punto tan extremo que, para millones de españoles, la pérdida de un ser querido puede despertar una contradictoria sensación de alivio: la de saber que esa herencia es su única oportunidad de acceder a una vivienda en propiedad. Los desbocados precios del mercado inmobiliario español no dejan más alternativa que esperar una herencia para recibir una vivienda en propiedad o reunir el dinero suficiente para dar la entrada de un inmueble. Así lo confirma una encuesta de Raisin, plataforma de productos de ahorro e inversión, según la cual el 56% de los españoles cree que heredar será clave para acceder a una vivienda en propiedad.
Es el caso de Abraham, que vive en Madrid y que el año pasado empezó a buscar vivienda de forma más activa. "En Madrid, cuando miras los precios de las viviendas, te das cuenta de que están fuera del alcance de muchísima gente", lamenta. "El año pasado empecé a buscar más en serio. Contacté con una agente inmobiliaria, visité tres pisos y estuve a punto de comprar uno: un bajo reformado por 230.000 euros. Fui a verlo dos o tres veces y, aunque podía permitírmelo y el banco me concedía la hipoteca, al final decidí no hacerlo. Me di cuenta de que mi vida tendría que cambiar radicalmente durante los próximos 30 años para poder pagarlo. Comprar se ha convertido casi en un sueño que solo puedes alcanzar después de muchos años ahorrando o con ayuda familiar, muchas veces en forma de herencia. Con un sueldo, por sí solo, es muy difícil", explica.
Su experiencia individual refleja una realidad generalizada. Para una parte creciente de la población, el acceso a la vivienda depende cada vez menos únicamente del salario y más de los ahorros acumulados o del patrimonio familiar. Según el estudio, el 53% de los españoles considera que su generación depende mucho más de la herencia que las anteriores para alcanzar hitos vitales como comprar una casa.
La expectativa de heredar no solo influye en cómo los españoles imaginan su futuro, sino también en decisiones que ya están tomando en el presente. Según la encuesta, el 16% reconoce haber pospuesto decisiones importantes, como comprar una vivienda o independizarse, esperando recibir una herencia.
Los españoles cuenta con la herencia como un salvavidas del que no pueden prescindir. El 46% de los españoles considera su futura herencia como parte de su patrimonio personal, aunque todavía no la haya recibido. Es decir, casi una de cada dos personas ya cuenta con un patrimonio que existe solo en el futuro.
"Esta percepción está estrechamente ligada a las dificultades actuales para ahorrar, invertir y acceder a la vivienda, y explica por qué la herencia ha ganado tanto peso en la planificación financiera", explica Raisin. De hecho, para casi tres de cada cuatro españoles (72%), recibir una herencia forma parte de sus expectativas financieras.
Lo que también revela la encuesta es que el comportamiento del ahorro también se resiente cuando se espera recibir una herencia. Aunque el 73% afirma no haber dejado de ahorrar por contar con una herencia futura, una de cada 10 personas admite haberlo hecho directamente, y casi una de cada seis se lo está planteando. En conjunto, más de una cuarta parte de la población ya ha modificado o está reconsiderando su forma de ahorrar debido a un ingreso que aún es incierto.
Los españoles tampoco están bien preparados para recibir una herencia. Un 39% admite no haber ahorrado ni tener intención de hacerlo para afrontar los gastos asociados a una futura herencia. Asimismo, un 36% de los encuestados reconoce que, si heredara hoy una vivienda u otro bien, no podría afrontar las responsabilidades financieras asociadas.
El riesgo se agrava si la herencia, finalmente, no llega. Para casi tres de cada 10 personas, ese escenario obligaría a intensificar de forma significativa su esfuerzo de ahorro. Otros reconocen que, sin ese respaldo, no lograrían alcanzar sus principales objetivos financieros, y una parte admite que su jubilación quedaría en una situación claramente precaria.