Abel Marín, abogado, sobre la importancia de auditar lo que recibes en una herencia: "tú aceptas la herencia de tu padre y, al cabo de tres, cuatro o cinco años, te encuentras con una deuda inflada que te arruina la vida"
Recibir una herencia puede ser un proceso agridulce, sobre todo cuando el causante resultó ser un familiar cercano y cuando el reparto puede generar conflicto o cuantiosos gastos entre los herederos. Más allá del temido impuesto de sucesiones, el cual puede pagarse directamente desde la cuenta del testador, las deudas de este y las disputas familiares son los principales factores problemáticos de este proceso.
Según explicó Abel Marín, abogado especializado en derecho de sucesiones, familia y conflictos inmobiliarios, el hecho de tener que pagar el impuesto de sucesiones no suele suponer ninguna complicación entre los clientes, pues, aunque su cuantía suele variar dependiendo de la comunidad autónoma en la que se encuentren los bienes heredados, la presión fiscal efectiva para los herederos forzosos no suele superar el 3% del valor total de lo heredado.
Al contrario de lo que muchos suelen pensar, los mayores problemas causados por el reparto de una herencia suelen deberse a la falta de planificación de esta y a las deudas que el causante acumuló en vida. El primero, causando conflictos entre familiares o posibles bloqueos que terminan retrasando la repartición de los bienes; mientras que el segundo supone que los herederos deban hacerse cargo de cobros, en algunos casos, superiores a lo que recibirán.
Las deudas del fallecido no se extinguen con su muerte, sino que son asumidas por sus herederos
"Tú aceptas la herencia de tu padre y, al cabo de tres, cuatro o cinco años, te encuentras con una deuda inflada que te arruina la vida", aseguró el letrado, ilustrando una situación que le ha ocurrido a varios de sus clientes. Todo debido a que las deudas adquiridas en vida por el causante no se extinguen cuando este fallece, sino que pasan a ser responsabilidad de quien haya recibido la gestión de la fortuna y bienes del testador.
Debido a ello, y con el objetivo de evitar dicha situación, el abogado siempre recomienda realizar una auditoría patrimonial sobre la herencia. Esta permitirá conocer a los herederos no solo los bienes y riquezas que recibirán, sino también las donaciones, movimientos de dinero y deudas previas del testador. Todo con el objetivo de descubrir si la herencia es solvente o deficitaria y tomar la decisión de aceptar o renunciar a esta.
Una situación diferente es aquella en la que es el heredero el que tiene deudas pendientes y no quiere recibir la herencia para evitar pagar a sus acreedores. En este caso, en el artículo 1001 del Código Civil aparece que: "Si el heredero repudia la herencia en perjuicio de sus propios acreedores, podrán estos pedir al juez que los autorice para aceptarla en su nombre", aunque solamente podrán recibir el porcentaje que cubra el préstamo.
Utilizar un modelo estándar de testamento puede desencadenar conflictos familiares
Otro de los factores que más problemas generan a la hora de recibir una herencia es la mala planificación y la falta de cláusulas que eviten que surja un conflicto entre los herederos o que, incluso, uno de ellos llegue a bloquear el reparto. "Llegas a los sesenta años y odias tanto a tu hermano, que eres capaz de vivir litigando durante el tiempo que haga falta", explica Abel Marín.
Estas cuestiones no solo pueden terminar en la pérdida del tiempo de los sucesores, quienes desean finalizar con el proceso lo más rápido posible, sino que en muchos casos suele acabar generando grandes gastos. "A veces te gastas más en abogados, en peritajes, en desgaste emocional, depresiones diagnosticadas, que lo que vale esa herencia", asegura. Una situación que suele estar provocada por la utilización de una plantilla estándar para redactar el testamento.
Según explicó el letrado durante una entrevista para "La Voz de Galicia", la mayoría de personas acaban firmando los mismos cuatro o cinco modelos genéricos de testamento. A pesar de que esto puede ser la opción más rápida y sencilla, también es la que menos se adapta a las necesidades y posibles situaciones a futuro que puedan surgir en los núcleos familiares durante el reparto de la herencia.
Por ello, lo más recomendable, tanto por Abel Marín como por otros abogados especializados en herencias, es acudir a un profesional que redacte un documento personalizado, incluyendo cláusulas con las que se puedan evitar y solucionar las posibles disputas surgidas durante el proceso de firma. Es mejor "calentarse un poco la cabeza" y planificar concienzudamente una herencia, sobre todo por el bien de las relaciones familiares.