Dos de cada tres nuevos parados son inmigrantes de la regularización extraordinaria en curso
El mes de julio, tradicionalmente positivo en el empleo por el «efecto verano», ha mostrado su cara más negativa, después de que el número de parados registrados haya subido en 19.517 personas en relación con el mes anterior, para situar la cifra total de desempleados en más de 2,31 millones. Aunque es la cifra más baja en este mes desde 2007, no se había producido un incremento del desempleo en pleno verano desde 2022, año en el que el número de parados creció en 3.230 personas. Desde el Ministerio de Trabajo se considera que esta variación del paro es «atípica» y responde a que «este mes es cada vez menos sensible a la estacionalidad».
Sin embargo, la realidad es otra y tiene más que ver con el proceso de regularización extraordinaria de inmigrantes en curso, «que da la oportunidad, hasta ahora inviable, de acceder a los servicios de las oficinas públicas de empleo a los trabajadores que ya estaban en nuestro país pero que carecían de derechos», justifican desde Seguridad Social. No en vano, dos de cada tres nuevos parados provienen del proceso de regularización, que comienza a tener un impacto directo en las estadísticas, al incorporar al sistema público de empleo a personas que hasta ahora no figuraban en las estadísticas laborales y que ahora reclaman orientación, formación e intermediación laboral para acceder al mercado de trabajo, además de prestaciones y subsidios.
Unas cifras que seguro se dispararán en los próximos meses, ya que el pasado 23 de julio, la ministra de Seguridad Social, Elma Saiz, informó de que más del 70% de las solicitudes recibidas para el proceso de regularización extraordinaria estaban ya en tramitación, lo que suponía más de 822.000 expedientes de las 1.174.978 solicitudes presentadas. La admisión a trámite conlleva un permiso provisional para residir y trabajar en España.
La Seguridad Social ha reconocido que, hasta el momento, este proceso regulatorio ha sumado a un total de 262.475 afiliados. De ellos, 213.883 estaban encuadrados en el Régimen General, el 81,5% del total, mientras que 12.675 eran trabajadores autónomos (4,8%), 21.718 pertenecían al sistema especial de trabajadores agrarios (8,3%), 14.054 al del hogar (5,4%) y 155 al del mar (0,05%).
En términos generales, la afiliación de extranjeros aumentó en julio en 66.046 cotizantes respecto a junio, hasta alcanzar un nuevo máximo histórico de 3,51 millones de afiliados. Son 420.875 más que hace un año y representan ya el 15,6% del total. En términos generales, la afiliación a la Seguridad Social registró un máximo histórico. El empleo supera por primera vez los 22,5 millones de afiliados medios (22.508.065) en su serie original, tras sumar 41.727 ocupados en julio. Esto supone que, en los últimos 12 meses, el sistema ha ganado 642.562 afiliados, con una variación interanual que se acelera hasta sobrepasar el 2,9%, que es el ritmo de creación de empleo más alto desde abril de 2023. Pero esta cifra tiene su letra pequeña, ya que se mantiene un alto índice de pluriempleo, que ha alcanzado un récord histórico de 651.000 trabajadores en la primera mitad del año, con un fuerte incremento interanual, impulsado principalmente por la necesidad de complementar salarios ante el encarecimiento del coste de vida y por la parcialidad de las jornadas, por lo que esta marca histórica no lo es tanto.
Por su parte, el paro registrado entre los extranjeros subió en 15.535 personas en julio (+4,54%), hasta situarse en 357.621 desempleados, lo que supone 30.959 parados más que hace un año (+9,48%). En términos globales, el desempleo ha afectado especialmente a los sectores de Servicios, en 8.221 personas (0,50%), Construcción, en 2.433 personas (1,53%) y entre el Colectivo Sin Empleo Anterior, en 8.268 personas (3,65%).
Este aumento de parados también se ha notado en el gasto en prestaciones por desempleo, que se ha situado en los 1.942,1 millones de euros, un 4,9 % más que un año antes. El total de personas beneficiarias existentes –en este caso al final del mes de junio– se situó en 1.724.237, un 1,4% más, con una tasa de cobertura del 80,9%, 5,3 puntos por encima de la registrada en el mismo mes del año anterior, lo que supone que ocho de cada diez parados percibían algún tipo de prestación por desempleo. Del total de beneficiarios, los más numerosos son los que perciben la prestación contributiva (840.349), seguidos de los que reciben el subsidio (819.293), el de eventuales agrarios (64.143) y la renta activa de inserción (452).
Por otra parte, el número total de contratos registrados durante el mes de julio ha sido de 1.587.141. De este total, 617.211 contratos de trabajo tienen carácter indefinido y representan el 38,89% de todos los contratos, en línea con el porcentaje del pasado año. Una cifra que sigue descendiendo desde el primer año de la reforma laboral, en el año 2022, en el que los contratos indefinidos sumaban el 58,8% del total. Medianas y grandes empresas siguen liderando la contratación, mientras que la microempresa ha hundido su capacidad de crear empleo por el peso de los costes y cargas laborales.