Coco Mono, capturado junto a alias Diablo y Tan, irá a prisión preventiva: estos son los delitos que le imputan
Aarón Matarrita Rodríguez, apodado Coco Mono, detenido durante el operativo que culminó con la captura de los prófugos Alejandro Arias Monge, alias Diablo, y Jonathan Pérez Méndez, alias Tan, deberá cumplir cuatro meses de prisión preventiva.
Así lo dictó el Juzgado Penal de Sarapiquí durante una audiencia de medidas cautelares que se celebró la noche del sábado 1.° de agosto.
En apariencia, Matarrita, de 33 años, es miembro y colaborador de la organización criminal comandada por Diablo. El hombre fue arrestado durante el operativo que culminó con un enfrentamiento armado entre él, Arias Monge, Pérez Méndez y un tercer sujeto fallecido, identificado como Roney Ríos Oconitrillo, alias Coco Guácimo, en el que varios oficiales del Servicio Especial de Respuesta Táctica (SERT) y de la Unidad de Vigilancia y Seguimiento (UVISE) resultaron heridos.
Por estos hechos, a Matarrita se le atribuyen siete tentativas de homicidio, un delito de tenencia de armas prohibidas y otro por acopio de armas prohibidas, según lo establece la Ley de Armas y Explosivos.
Un oficial del SERT, con cuatro años de servicio, fue quien sufrió la lesión de mayor gravedad. Una bala, que presuntamente salió de uno de los fusiles de guerra utilizados durante el enfrentamiento, impactó la tibia y el peroné de su pierna derecha.
Los demás agentes recibieron disparos en los hombros, la espalda, los brazos, una mano y el casco de protección.
Durante la inspección de la vivienda donde se atrincheró Matarrita junto con alias Tan y Diablo, en Río Frío de Sarapiquí, agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) hallaron dos fusiles AK-47, un fusil de asalto de la marca checa CZ, un fusil de asalto Smith & Wesson, un fusil FAL y otro más sin marca. Además, decomisaron una pistola Glock, un cargador extendido y 28 municiones.
Tras 50 minutos de fuego cruzado, fue alias Diablo quien se entregó primero a las autoridades. Cuando los agentes controlaron la escena e ingresaron a la vivienda, contabilizaron al menos 2.500 impactos de bala en las paredes.
El enfrentamiento, de acuerdo con el director del OIJ, Michael Soto, pudo haberse extendido por lo menos una hora más, pues los ahora detenidos aún tenían en reserva 2.570 municiones.