Condenan a un exempleado del Ejército de Suecia por espiar para Rusia y "conspirar para asesinar"
El Tribunal de Distrito de Estocolmo condenó este miércoles a un exempleado de las Fuerzas Armadas suecas por un delito de intento de espionaje a favor de los servicios secretos rusos y por otros dos delitos de acoso contra un guardia de seguridad, según informó la agencia Efe.
El tribunal consideró que el acusado padece un trastorno mental grave, por lo que ordenó su internamiento en un hospital psiquiátrico y le condenó a indemnizar al guardia de seguridad cuya denuncia desencadenó el proceso judicial.
El hombre, de 34 años y con raíces en Oriente Medio, fue detenido en enero bajo sospecha de espionaje y permanecía desde entonces en prisión preventiva, donde fue sometido a un examen psiquiátrico forense.
"Tras concluir la vista principal, el Juzgado de Primera Instancia ha concluido que el hombre es culpable de un intento de espionaje cometido en otoño de 2025. El hombre intentó revelar a las autoridades de la Federación Rusa información que había obtenido durante un empleo anterior en las Fuerzas Armadas", señaló el tribunal en un comunicado.
Según la sentencia, el condenado trabajó como informático para las Fuerzas Armadas entre 2018 y 2022 a través de una empresa de consultoría, periodo durante el cual tuvo acceso a información clasificada que posteriormente intentó entregar a los servicios de inteligencia rusos.
El acusado viajó en noviembre pasado a Moscú, donde trató de transferir esa información reservada a representantes del Servicio Federal de Seguridad (FSB) y del servicio de inteligencia militar ruso (GRU), a cambio de protección y de la posibilidad de obtener la ciudadanía rusa en el futuro.
Intento de asesinato
Además, el hombre mantiene abierta una causa como sospechoso de conspiración para asesinar a una persona en Suecia, un supuesto delito que habría cometido a finales del año pasado y que, según el fiscal, habría planificado parcialmente durante su estancia en Moscú.
Durante la investigación, el acusado afirmó que había sido objeto de una vigilancia constante por parte de la Agencia de Radiocomunicaciones de las Fuerzas Armadas (FRA), donde trabajó, y denunció haber sido sometido a una "operación secreta de tortura" mediante señales eléctricas.
La investigación se inició en enero después de que la Policía sueca recibiera la denuncia de un guardia de seguridad de esa agencia, que presuntamente había sufrido acoso por parte del acusado, recoge Efe.