Un planteamiento y tres desenlaces . Tres historias de mujeres ante una proposición que anuncia un antes y un después: «Rafa quiere que tengamos un hijo». Así se titula esta novela de novelas con las que Gregorio Casamayor disecciona estrategias de supervivencia humana. El autor parte de un caso real: «Hace ocho o diez años, conversando con una amiga me contó en tono confidencial que además de su pareja de toda la vida mantenía una relación con otro hombre mucho mayor que ella; esa relación se ponía en crisis porque su novio quería tener un hijo para aportar estabilidad a la unión». El novio no se llamaba Rafa, pero su intención de tener descendencia dio título a la historia: «Le comenté a mi amiga que escribiría algo sobre lo que me había contado; me contestó que hiciera lo que quisiera», apunta. El caso de su amiga nada tiene que ver con el despliegue de la ficción. Ruth, Sílvia y Elvira planean sus respectivas estrategias para salir del atolladero. Ruth pretende huir ante la situación comprometedora; Sílvia trama un crimen del que hace partícipe a su amante; Elvira opta por traicionar al hombre que puso en peligro su relación conyugal. «A diferencia del caso real que inspira el libro, quería huir de lo convencional y sorprender al lector. No es una novela sobre el adulterio, no me interesa como tema; si hay un tema es la complejidad de las personas», explica Casamayor. El teatro aparece como telón de fondo en las tres historias: «Es un mundo que conozco; mi hija estudia teatro, mi yerno escribe teatro y a mí me gusta ir al teatro». Otro rasgo común es el escenario barcelonés : «Nací en un pueblo de Cuenca y vivo en Barcelona desde los cuatro años. Me gusta la ciudad, pero echo de menos un plan para que el turismo no ocupe todo. De pequeño residía cerca de la Sagrada Familia. Hoy no hay quien viva con tanto turista: se debería preservar el tejido vecinal y los comercios históricos. Creo más en la Barcelona de los barrios que en la del paseo de Gracia o las Ramblas». Licenciado en Pedagogía y director del Instituto de Formación Continua de la Universidad de Barcelona , Casamayor publicó textos académicos hasta que en 2005 debutó con los relatos 'Borrón y cuenta nueva' título al que siguió su primera novela, 'La sopa de Dios', premiada en la Semana Negra de Gijón de 2010. «Trabajé en una revista para maestros que hoy nadie lee porque prefieren consultar internet. Padecemos un déficit en la formación docente y la dejación de unas familias que traspasan la responsabilidad a la escuela», observa. «Desde que los pedagogos decidieron que la escuela era el lugar de trabajo del maestro, las reivindicaciones laborales pesaron más que las educativas», dice acerca de las protestas de profesores en varias ciudades españolas. Concluimos con el efecto de la IA en la creación literaria : «Con la IA se pueden escribir novelas de género que tienen el mismo patrón argumental», advierte.