España enseña su poder militar en el Pacífico: así fue el lanzamiento del misil Harpoon de la fragata “Álvaro de Bazán”
La fragata “Álvaro de Bazán” (F‑101) ha protagonizado uno de los momentos más relevantes del ejercicio RIMPAC 2026, el mayor despliegue naval internacional del planeta.
En aguas del Pacífico, la unidad española lanzó un misil Harpoon contra el antiguo buque de asalto anfibio USS Peleliu, dentro de un ejercicio de hundimiento controlado que sirve para evaluar capacidades reales de combate, precisión y coordinación multinacional.
El disparo, ejecutado el 17 de julio, forma parte del programa de fuego real que Estados Unidos organiza cada dos años para medir el rendimiento de las marinas aliadas en escenarios de guerra naval de alta intensidad.
La Armada destacó tras la maniobra que “la preparación es nuestra mejor arma”, subrayando el nivel de entrenamiento de la dotación y la capacidad de la F‑101 para integrarse en operaciones complejas lejos de aguas nacionales.
La fragata, con base en Ferrol, realizó el ataque en coordinación con el buque japonés JS Kongō, dentro de un escenario que incluyó medidas exhaustivas de seguridad aérea, marítima y medioambiental.
El Peleliu, retirado del servicio en 2015, actuó como blanco para evaluar el impacto real de los sistemas antibuque modernos y la eficacia de los ataques coordinados entre plataformas de distintos países.
Un ejercicio que demuestra la proyección de España en el Pacífico
RIMPAC es el escaparate donde se mide la capacidad de las marinas para operar juntas en un entorno de combate realista. La participación de la “Álvaro de Bazán”, primera fragata de la clase F‑100, refuerza la presencia española en un teatro estratégico dominado por Estados Unidos, Japón, Corea del Sur y Australia.
El lanzamiento del Harpoon confirma que la F‑101 mantiene plena operatividad en misiones de ataque naval. El misil, diseñado para destruir buques de superficie, permite evaluar parámetros como trayectoria, resistencia estructural del blanco, coordinación con sensores aliados y capacidad de integración en redes de combate multinacionales.
La fragata aporta al ejercicio su sistema Aegis, su capacidad de mando y control y su experiencia en operaciones internacionales.
Para la Armada, este tipo de maniobras son esenciales para mantener la preparación en escenarios que no pueden reproducirse en aguas españolas y para reforzar la interoperabilidad con aliados clave.
Un despliegue de medio año que refuerza la defensa española
La participación en RIMPAC es solo una parte del despliegue de casi medio año que la F‑101 afronta en el Pacífico. Tras el ejercicio, la fragata continuará con Dragon Pac, centrado en defensa antiaérea, y posteriormente realizará maniobras con marinas latinoamericanas antes de regresar al Arsenal de Ferrol.
El Ministerio de Defensa considera este despliegue como un elemento estratégico para España: permite entrenar en escenarios de alta exigencia, estrechar lazos con socios clave y proyectar la imagen de una Armada moderna, interoperable y capaz de operar en cualquier parte del mundo.
La frase difundida por la Marina, “la preparación es nuestra mejor arma”, resume el mensaje institucional: España no solo participa en los grandes ejercicios internacionales, sino que demuestra capacidad real de combate y un nivel técnico que la sitúa entre las marinas más preparadas del entorno occidental.