Educación en energía: hábitos de eficiencia al alcance de todos
Que nadie se quede atrás en la transición energética. Ese es el propósito con el que trabaja Fundación Naturgy, que apuesta por la sostenibilidad, la innovación social y la educación como palancas para mejorar la calidad de vida de las personas más vulnerables y facilitar un acceso a la energía asequible, seguro y sostenible.
Dentro de ese compromiso se enmarca el Plan de Vulnerabilidad Energética, en marcha desde 2017 y en constante evolución para adaptarse a la realidad de cada momento. La Fundación despliega tres programas principales en este Plan: el Fondo Solidario de rehabilitación energética, el Voluntariado Energético y la Escuela de Energía, el proyecto formativo que ha llevado el conocimiento sobre consumo eficiente a mil municipios españoles.
Entender la factura y ahorrar
La Escuela de Energía nació para cubrir una carencia muy concreta: la falta de formación sobre energía, tanto entre los propios consumidores como entre los técnicos sociales que acompañan a colectivos vulnerables. A través de talleres presenciales o híbridos, la Escuela trabaja tres grandes bloques: cómo comprender la factura de luz y gas, cómo solicitar el bono social y cómo aplicar hábitos de eficiencia energética en el hogar.
El impacto se traduce en cifras: quienes pasan por sus talleres logran ahorros medios de 467 euros al año en su factura energética, y el acceso al bono social entre los usuarios atendidos se ha disparado del 12% al 55%. En total, la Escuela de Energía ha formado a más de 45.500 personas en consumo eficiente y derecho energético, trabajando codo con codo con los ayuntamientos.
Josep Benavent, formador de la Escuela de Energía en Valencia, resume así su misión: «Su objetivo es dotar a las personas de conocimientos prácticos para entender mejor su consumo energético y reducir el impacto de la energía en la economía doméstica». Las sesiones, explica, son «eminentemente prácticas y participativas» y abordan desde la interpretación de la factura hasta la optimización de contratos o conocer los requisitos de acceso al bono social.
La Escuela de Energía ha formado a 45.500 personas en consumo eficiente y derecho energético
El perfil de los asistentes ha cambiado con el tiempo: de las familias vulnerables derivadas por servicios sociales se ha pasado a sumar también a técnicos públicos y mediadores sociales, lo que según Benavent ha permitido «multiplicar el impacto mediante un modelo de formación en cascada». El formador destaca además índices de satisfacción «superiores al 9 sobre 10», con especial valor otorgado a «la tranquilidad que les aporta el poder comprender su factura».
Diana Salinas, técnico del Ayuntamiento de Utiel, conoce de cerca el valor de estas formaciones. «Las formaciones que recibimos los profesionales de Servicios Sociales nos proporcionaron herramientas prácticas para detectar y abordar situaciones de vulnerabilidad energética», explica. Su balance es claramente positivo: «de manera prácticamente inmediata observamos cómo cada participante da uso a lo aprendido en dichos talleres».
Las secuelas de la dana
Este año, el Plan Sumando Energías por Valencia, centrado en apoyar la recuperación de las zonas afectadas por la dana, ha permitido duplicar las formaciones de la Escuela de Energía impartidas en la Comunidad Valenciana, con 89 talleres dirigidos en su mayoría a familias, tanto en los municipios afectados por la dana, como en otros puntos de la comunidad autónoma.
Tras la dana, Benavent constata un cambio en las inquietudes de los asistentes, ligadas al «incremento del consumo energético derivado de daños en las viviendas» y a la incertidumbre para afrontar facturas más elevadas. En ese contexto, la Escuela «se convierte en una herramienta especialmente útil porque combina información técnica, asesoramiento personalizado y acompañamiento social».
La Escuela de Energía también impartió cursos específicos a profesorado de formación profesional, a personas desempleadas atendidas por la Fundación Benito Menni y a mujeres en situación de vulnerabilidad acompañadas por Fundación Madrina, con el objetivo de impulsar su capacitación y sus oportunidades de acceso al empleo.
Con más de 355.000 beneficiarios desde su puesta en marcha, el Plan de Vulnerabilidad Energética de Fundación Naturgy demuestra que la transición energética justa no es solo una cuestión de infraestructuras, sino también de acompañamiento, formación y cercanía con los que más lo necesitan.