Crítica de "Ni contigo ni sin mí": amor a tartazo limpio ★★★
«Ni contigo ni sin ti tienen mis males remedios...», decía Antonio Machado y, más tarde, una copla muy popular española. Y, jugando con esa archiconocida frase para el título del filme, María Ruiz debuta en la dirección con una entretenida pero algo sosita comedia romántica de enredo y un poco «a la francesa» (léase pulcra e inofensiva) que con tan buen reparto prometía más humor gamberro del que finalmente propone. Tras una dolorosa ruptura, Ernesto atraviesa un momento muy duro de su vida. Un amigo le propone, el día de su cumpleaños, escapar a la maravillosa casa junto al mar que Ernesto posee. Pero, ya de entrada, empezamos mal.
Poco después de llegar allí, descubren que la ex pareja de Ernesto ha comenzado una relación amorosa con el vecino, por lo que deciden a través de una página de contactos quedar con una joven para que se haga pasar por novia de Ernesto. El jaleo está servido mientras se suceden los reproches, las mentiras y varias situaciones complicadas por culpa de una tarta capaz de colocar a cualquiera, y no, precisamente, por una subida del azúcar en sangre...
Lo mejor:
Su reparto, muy curtido en el género de la comedia aunque quizá un tanto desaprovechado
Lo peor:
De haber sido un poco más gamberra o salvaje quizá habría funcionado mejor