Tras su abdicación y posterior boda con Wallis Simpson, Eduardo VIII y su nueva mujer, nombrados duque y duquesa de Windsor, decidieron irse a vivir a París lejos de los escándalos. A la pareja le gustaba veranear en la Riviera francesa, por lo que decidieron buscar una residencia para convertirla en su casa de verano. Fue entonces cuando escogieron el legendario Hôtel Provençal en Juan-les-Pins como base mientras encontraban su futuro nido de amor, alojamiento que pertenecía a Florence Gould, mujer del magnate estadounidense Frank Jay Gould. No tardaron en encontrar algo a su gusto, pero era necesario realizar una renovación, por lo que mientras supervisaban las obras hicieron de la suite del hotel su hogar temporal. Ahora, la promotora inmobiliaria de lujo Caudwell ha decidido renovar esa suite y convertirla en una propiedad independiente a la que han bautizado como Villa Jardin para sacarla al mercado por 33,6 millones de dólares ( unos 29,3 millones de euros al cambio actual ), un auténtico refugio de lujo con exquisitos acabados y una historia que, probablemente, atraiga a numerosos compradores. Inspirada en el legado artístico de la Costa Azul y su distintiva paleta de azules marinos, verdes exuberantes y luz cálida del sol, este inmueble da vida al arte de vivir en La Riviera. La propiedad ofrece más de 557 metros cuadrados de espacio habitable y casi 930 metros cuadrados de terrazas y jardines privados que extienden la residencia hacia el paisaje mediterráneo. En total, hay cinco dormitorios . La vivienda principal, considerada como la máxima expresión del estilo de vida contemporáneo de la Riviera en Le Pronvençal, abre sus puertas con un majestuoso vestíbulo con suelos de mármol y apliques de pared con forma de concha marina de la escultora anglo-francesa Hannah Woodhouse. Otras estancias son: un salón que integra el comedor de forma armoniosa en el que destaca el papel pintado de Gournay –pintado a mano–, un estudio, una sala multimedia con bar y amplias instalaciones de servicio que se integran con discreción. Por su parte, la suite principal es un santuario en sí misma y cuenta con una cama con dosel hecha a medida por el estudio de diseño italiano Dante Negro , dos vestidores, dos baños y balcón privado. Además, cuenta con una casa de huéspedes con vestidor, sala de estar, dormitorio y baño que se conecta a la principal mediante una galería acristalada; una casa de piscina con cocina y bar y una zona exterior con una piscina de 11 metros y área de comedor al aire libre con una mesa de comedor exterior de Philippe Colette con sillas de teca de Gommaire que preside la terraza.