Mbappé, Olise, Dembélé... el otro abordaje
Noruega y su "remo vikingo" siguen en el campeonato y se han citado con Brasil. Pero si hay una selección que puede gritar aquello de "al abordaje" es la Francia de Deschamps. Ríete tú de los normandos a la conquista de Inglaterra en el tapiz de Bayeux. ¡Qué superioridad! Valdano describía cada arrancada de Ronaldo Nazario y de Cristiano como una estampida. En los "bleus" esa estampida no es individual. Es una manada. Mbappé, Olise, Dembélé y Doué o Barcola son depredadores que han sembrado el pánico en cada selección que han tenido enfrente. Ninguno de sus cuatro rivales -Noruega, Senegal, Irak y Suecia- ha encajado menos de tres goles y lo que intimida es que si hubieran necesitado marcar cinco o seis lo hubieran hecho, El cruce de dieciseisavos con Suecia fue como si en el patio del colegio echaran un partido los de la ESO contra los de tercero de Infantil. Una masacre. Juegan a otra velocidad y la intimidación no viene sólo de los cuatro de arriba. Los "Tchoauménis" del centro del campo, la presencia de los dos centrales... es un equipo tan imponente como la sala de los románticos y los neoclásicos en el Louvre. Delacroix, Gericault, Jacques-Louis David... una gozada.
Ha llegado un momento en el que incluso el equipo se comporta con suficiencia. No es para menos. Se podría comparar en algunos momentos con las selecciones de baloncesto que Estados Unidos ha mandado a los Juegos después de Barcelona. Te marco un par de goles, hago una dedicatoria a mi entrenador porque ha fallecido su madre, pero antes echó una mirada al marcador para ver si me están enfocando y además sé que al final va a venir un sueco a pedirme la camiseta. Comportamientos derivados de un favorito que no sólo ha tenido un camino apacible hasta ahora. Es que no ha habido ni se vislumbra un rival que pueda hacerle dudar.
Y mientras llega el primer cruce directo para España. Austria no es un plato con el que atragantarse, pero es que el juego de la selección hasta ahora ha sido para atiborrarse de almax. ¡Qué espesor! Entre la maleza necesitamos que Rodri y Pedri se hagan notar; que Lamine tire de orgullo visto lo que hacen otros jugadores franquicia y que Oyarzabal sea el Harry Kane de Luis de la Fuente. Acaba de empezar julio y a estas alturas del año no estamos para sufrir.