Cien años de Peugeot en las 24 Horas de Le Mans
Para cualquier marca francesa ganar en Le Mans es un sueño. Peugeot lo ha conseguido tres veces y cuenta con un coche capaz de lograrlo, al menos, otra vez más. Su Hypercar 9X8 EVO nacido en 2023 está en plena madurez y, dada la igualdad que hay en la categoría, donde militan ocho de las principales marcas del mundo, este año cuenta con serias opciones a la victoria. Sólo necesita un poco de suerte, justo la que le faltó en la última carrera del Campeonato del Mundo en Spa-Francorchamps: tras marcar la "pole" y marchar en tercera posición a media distancia, fue embestido por otro vehículo.
Este año Peugeot celebra su centenario en las 24 Horas de Le Mans. En 1926, en la cuarta edición de la prueba, ya había un equipo Peugeot en la salida, con dos de los dieciséis coches que se inscribieron. André Boillot, sobre su Peugeot, lideraba la carrera ya en la primera vuelta y batió el récord de velocidad en la segunda, dominando a los Lorraine-Dietrich y Bentley. Tras una noche peligrosa, ya que aquellos faros apenas alumbraban, el Peugeot de Boillot-Rigal seguía en cabeza, sólo con una avería menor: se había roto el marco del parabrisas. Sin embargo, los intransigentes comisarios les instaron a parar y arreglarlo con las herramientas y materiales a bordo. Y como no pudieron hacerlo, fueron excluidos. Poco después fallaba el motor de arranque en el otro Peugeot, el de Wagner-Dauvergne, poniendo fin a la primera participación en Le Mans.
Hubo que esperar a 1937 para que otro Peugeot tomase la salida. Se trató de una iniciativa del concesionario parisino Emile Darl’Mat, que se hizo construir un modelo deportivo sobre la mecánica del Peugeot 302, inscribiendo tres unidades en las 24 Horas de Le Mans. Acabaron séptimo, octavo y décimo. Al año siguiente los motores fueron preparados en la fábrica y, aunque tenían apenas 80 CV, el 402 Darl’Mat pilotado por Charles De Cortanze y Marcel Contet terminó quinto. Aquella no fue realmente una participación oficial en las 24 Horas, así que la primera de la era moderna recae en el Peugeot 905 de 1991. El nuevo prototipo, con motor V10 de 3,5 litros, estaba pensado para carreras "Sprint" de 430 kilómetros así que tuvo que esperar a 1992 (con la versión 905 EVO1 Bis) para derrotar a Toyota tanto en Le Mans como en el Campeonato del Mundo de Sport-Prototipos. Yannick Dalmas, Derek Warwick y Mark Blundell ganaron la carrera con el 905 LM y su carrocería adaptada a las altas velocidades.
Al año siguiente Peugeot retornó con su probado 905 LM de 3,5 litros contra coches con motor turboalimentado… y ganó de nuevo con triplete incluido. Esta vez Christophe Bouchut, Eric Hélary y Geoff Brabham consiguieron la victoria en la última carrera del Peugeot 905.
Hubo que esperar más una década, hasta 2007, para que la nueva Peugeot Sport retornase al mundo de la Resistencia. Esta vez con un desafío tecnológico: ¡un motor diésel! Y su rival sería Audi. El modelo fue denominado Peugeot 908 HDI FAP y contaba con un motor de 12 cilindros y 5,5 litros biturbo, capaz de alcanzar los 800 CV de potencia. Tras dos segundos puestos consecutivos, Peugeot consiguió su tercer triunfo en Le Mans en 2009 gracias al español Marc Gené, junto a Brabham y Wurz, con doblete incluido. Desde 2023, la marca del León ha vuelto a Le Mans y al mundo de la Resistencia en la categoría Hypercar, construyendo su propio 9X8 híbrido con tracción total. Este puede ser de nuevo su año.