Los pagos del PSOE a un medio de comunicación vaticinan un aluvión de nuevas víctimas de las "cloacas"
Los pagos del PSOE a la «trama de las cloacas» camuflados como publicidad institucional a un digital vaticina un aluvión de nuevas víctimas que se pudieron ver señaladas a través de sus artículos.
«Crónica Libre» nacio en julio de 2022, justo cuando los tentáculos de la exmilitante socialista y «fontanera» Leire Díez y del ex secretario de Organización del partido, Santos Cerdán, empezaron a moverse. Bajo la mancheta de «Periodismo de investigación en estado puro», la web se dedicó a «atacar» a distintas personas, todas señaladas por las «cloacas» del PSOE, en especial al comisario jubilado José Manuel Villarejo y todo lo relacionado con sus famosos audios.
Ahora, el sumario del «caso Leire» ha destapado que, en realidad, el periódico servía para camuflar pagos desde el PSOE a su «gestapillo» particular. Como publicó LA RAZÓN, el partido encargó una supuesta campaña electoral al medio con motivo de las elecciones europeas. Una de sus fundadoras lo puso de manifiesto hace dos semanas ante la Guardia Civil, y aportó una factura por un importe de 18.125,50 euros, de fecha 27 de mayo de 2024, así como «una cadena de correos electrónicos relacionados con la realización del servicio».
La «trama», presuntamente, se dedicaba a ofrecer beneficios judiciales y económicos a distintas personas inmersas en investigaciones policiales. La web, además de para sufragar gastos de las «cloacas», sirvió para dar difusión a las informaciones que sonsacaban a los imputados. Distintas fuentes que han aparecido en las publicaciones transmiten a este periódico que se sienten «víctimas» de los tejemanejes de los bajos fondos socialistas. Esto abre la puerta a que la lista de agraviados se dispare en la Audiencia Nacional, que investiga la causa. «Está claro que el PSOE entregó el dinero para castigar y señalar a los disidentes y enemigos», reflexiona un comisario de la Policía Nacional que ha visto su nombre negro sobre blanco.
Entre todos los señalados en las libretas de la «fontanera» Leire Díez, que ha servido de base al juez Santiago Pedraz para trazar la línea temporal de los trabajos de las «cloacas», ya hay tres hombres que tienen intención de personarse como agraviados. El primero en intentarlo fue el juez Manuel García Castellón, antiguo titular del Juzgado Central número 6 de la Audiencia Nacional y responsable de varias causas mediáticas, como la que afectó a Tsunami Democràtic en Cataluña durante el procés independentista. El magistrado jubilado trató de personarse en la causa cuando se cursaba en un juzgado de Madrid, y está a la espera de la inhibición de ese instructor en favor de Pedraz para conocer sus posibilidades.
El segundo es el empresario Víctor de Aldama, acusado de pagar comisiones al exministro José Luis Ábalos y su hombre de confianza, Koldo García, en aras de conseguir beneficios económicos y contratos públicos. Es la «bestia negra» del Gobierno, y por tanto fue objetivo prioritario de las «cloacas». El tercero es, justamente, el policía al que juraron destruir en un primer momento: el comisario Villarejo. El martes, a su llegada a la Audiencia Nacional donde se le investiga en la «operación Kitchen», señaló que espera que el juez le llame a declarar al entender que «estas cloacas», que ha dicho que existen desde 2018, fueron contra él. Tras no aclarar si llegó a reunirse con la exmilitante socialista investigada por presuntamente buscar desestabilizar causas judiciales, indicó que hablará cuando el juez le pregunte.