75 Festival Internacional de Música y Danza de Granada
Los antecedentes se remontan a 1883, cuando comenzaron a celebrarse conciertos sinfónicos en el Palacio de Carlos V. El impulso decisivo llegó en 1922 con el Concurso de Cante Jondo convocado en la plaza de los Aljibes de la Alhambra, evento al que acudieron Federico García Lorca, Manuel de Falla, Ramón Gómez de la Serna y Santiago Rusiñol, entre otros. Aquella reunión de intelectuales y artistas fue la semilla de lo que en 1951 se convirtió en festival oficial, inspirado en las fiestas del Corpus Christi que desde siglos atrás animaban la ciudad. Si en sus primeras ediciones congregaba a apenas quinientas personas, en 2025 superó los cincuenta y tres mil espectadores. Granada ha recibido a los máximos representantes de la música clásica y la danza a nivel internacional. Arthur Rubinstein, Herbert von Karajan, Sergiu Celibidache, Martha Argerich, Lorin Maazel, Teresa Berganza y Victoria de los Ángeles encabezan la larga lista de artistas que han dejado plasmada su música en el festival a lo largo de estos 75 años. El festival ha llegado a ser no solo una cita musical de primer orden, sino una seña de identidad de la ciudad y uno de los grandes referentes culturales de España.
La 75ª edición se celebra del 11 de junio al 12 de julio con más de un centenar de actividades, entre conciertos, espectáculos de música, danza, flamenco y jazz, más medio centenar de propuestas del Festival de Extensión y los Cursos Manuel de Falla, resultando imposible reflejar todo en estas líneas.
El preludio es un concierto especial el 11 de junio en el Teatro del Generalife a cargo de Ludovico Einaudi, que debuta en el festival. La inauguración oficial llega al día siguiente: la Orquesta del Maggio Musicale Fiorentino actúa por primera vez en el Palacio de Carlos V bajo la dirección de su director honorífico vitalicio Zubin Mehta, con las Sinfonías 39, 40 y 41 de Mozart.
El certamen dedica especial atención al nacimiento de Manuel de Falla. Riccardo Muti y la Orquesta Giovanile Luigi Cherubini se presentan por primera vez en el Palacio de Carlos V el 28 de junio con un programa de danzas sinfónicas que incluye la segunda suite de El sombrero de tres picos. La Orquesta Ciudad de Granada ofrecerá el 10 de julio el estreno absoluto de la primera versión de “La vida breve” en el mismo escenario. A ello se suman el concierto de Gustavo Gimeno con la Orquestra de la Comunitat Valenciana, un concierto de cámara del Cuarteto Quiroga en el bicentenario del fallecimiento de Arriaga, otro del Plural Ensemble con el clavecinista Mahan Esfahani y los recitales de los pianistas Javier Perianes y Yuliana Avdeeva.
Iván Fischer figura también en el cartel junto a la Budapest Festival Orchestra. En danza, el Ballet Flamenco de Andalucía, dirigido por la granadina Patricia Guerrero, y Les Ballets Espagnols con el espectáculo La Argentina de Antonio Naranjo son dos de las propuestas más destacadas. El flamenco tiene su representante en Yerai Cortés. El cierre tiene lugar el 18 de julio en el Castillo de La Calahorra -gran novedad de esta edición- con la “Novena” de Beethoven a cargo de la Orquesta y Coro Ciudad de Granada dirigidos por Donato Renzetti. Por su parte, David Afkham y la Orquesta Nacional de España interpretarán la Novena sinfonía de Gustav Mahler, su última gran obra: un testamento musical que oscila entre la celebración de la vida y la despedida.
El broche operístico lo pondrá Aida de Giuseppe Verdi, uno de los títulos más célebres y exigentes del repertorio, interpretado en versión de concierto por los conjuntos artísticos del Teatro de la Maestranza de Sevilla, bajo la dirección de Daniele Callegari (12 julio)
Si hay que elegir, cuatro citas merecen especial atención. La primera, Zubin Mehta con el Maggio Fiorentino y las tres últimas sinfonías de Mozart: un maestro de noventa años ante una música imperecedera. La segunda, Riccardo Muti y el homenaje a Falla: el director napolitano en el escenario que Manuel de Falla convirtió en su segunda patria. La tercera, el estreno absoluto de la primera versión de “La vida breve” con la Orquesta Ciudad de Granada: una ocasión musicológica e histórica que no se repetirá. Y, por supuesto, la ópera Aida.