El Sol está cambiando por dentro y podría tener un impacto clave en los GPS, satélites y redes eléctricas en la Tierra
Los científicos descubrieron cambios de largo plazo en el interior del Sol que podrían ser determinantes para mejorar la comprensión del clima espacial, un fenómeno capaz de afectar satélites, sistemas de comunicación, servicios de GPS y redes eléctricas.
La investigación se publicó el 28 de mayo en la revista científica Monthly Notices of the Royal Astronomical Society. El trabajo se basó en una técnica conocida como heliosismología, que permite estudiar el interior de la estrella mediante el análisis de pequeñas ondas sonoras.
Los investigadores utilizaron datos obtenidos por seis telescopios de la Red de Oscilaciones Solares de Birmingham (BiSON), en Inglaterra. El análisis reveló cambios graduales en la estructura ubicada justo debajo de la superficie solar durante varios ciclos de actividad.
Los resultados sugieren que la actividad magnética solar se concentra cada vez más en capas cercanas a la superficie visible del Sol. El actual ciclo solar 25 muestra señales especialmente marcadas de este comportamiento.
Un hallazgo relevante para la tecnología terrestre
El descubrimiento adquiere relevancia porque el comportamiento del Sol influye directamente en el clima espacial.
Las variaciones en la actividad solar pueden generar erupciones solares, eyecciones de partículas cargadas y expulsiones de masa coronal. Estos fenómenos pueden desencadenar tormentas geomagnéticas con capacidad para afectar infraestructura tecnológica en la Tierra.
Los satélites, las comunicaciones, los sistemas de navegación por GPS y las redes eléctricas forman parte de los sistemas más expuestos a estos eventos.
Por esa razón, comprender cómo evoluciona la actividad interna del Sol permite mejorar los modelos que buscan anticipar los efectos del clima espacial.
El Sol podría estar entrando en una nueva etapa
El profesor Bill Chaplin, de la Universidad de Birmingham y autor principal del estudio, explicó que el Sol posee una especie de ritmo natural que provoca aumentos y disminuciones de la actividad magnética.
Ese proceso suele seguir ciclos de aproximadamente 11 años. Sin embargo, las mediciones tradicionales realizadas en la superficie solar no mostraban todos los cambios que ocurrían en el interior de la estrella.
Los datos obtenidos mediante heliosismología sugieren que el Sol podría estar experimentando una transformación más profunda que se desarrolla a lo largo de décadas.
Según Chaplin, este descubrimiento no habría sido posible sin las observaciones de largo plazo realizadas por la red BiSON.
Qué encontraron los investigadores
Para estudiar el comportamiento de la estrella, los científicos analizaron las llamadas oscilaciones del modo p, ondas sonoras que viajan por el interior solar.
Las frecuencias de estas oscilaciones cambian en respuesta a la actividad magnética. Gracias a este método, los investigadores identificaron modificaciones internas a lo largo de los ciclos solares 22 al 25, comprendidos entre 1987 y 2025.
Posteriormente dividieron las oscilaciones en grupos de baja, media y alta frecuencia. Luego compararon esos datos con indicadores tradicionales de actividad solar.
Los resultados mostraron cambios importantes a partir del ciclo solar 23, lo que apunta a una evolución prolongada de los procesos internos de la estrella.
Cambios cada vez más cerca de la superficie
El estudio también detectó que las transformaciones estructurales se concentran progresivamente en regiones superficiales situadas a menos de 1.000 kilómetros de la superficie solar.
Además, el ciclo solar 25 presenta una característica particular.
Aunque parece más débil según algunos indicadores de superficie, muestra una intensidad relativamente alta en los registros heliosísmicos de alta frecuencia.
El profesor Sarbani Basu, de la Universidad de Yale, señaló que estos cambios no se explican únicamente por una disminución de la intensidad de los campos magnéticos.
Según indicó, los datos sugieren una reorganización de la forma en que la actividad magnética solar se almacena debajo de la superficie.
Las próximas observaciones serán clave
Los investigadores esperan que los nuevos datos recopilados durante el resto del ciclo solar 25 y durante el futuro ciclo 26 permitan determinar si estas modificaciones representan una tendencia permanente en el comportamiento magnético del Sol.
La respuesta podría ser fundamental para entender mejor cómo evoluciona el clima espacial y cómo proteger tecnologías cada vez más dependientes de sistemas satelitales, comunicaciones y navegación global.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.