Talgo reclama al Gobierno que no le deje fuera del nuevo contrato de trenes de alta velocidad y anuncia un acuerdo con Renfe sobre el Avril
Talgo apura sus opciones para no quedarse fuera del nuevo contrato de compra de 30 trenes de alta velocidad que ha lanzado Renfe una vez que ambas compañías parecen haber sellado la paz. La operadora aprobó en abril la adquisición de este nuevo material rodante, cuya licitación prioriza aspectos como la rapidez en los plazos de fabricación y la disponibilidad de las nuevas unidades, así como que puedan circular a una velocidad de 350 kilómetros por hora. Ambos condicionantes complican, a priori, las opciones de Talgo, que no tiene homologado un tren que circule a esa velocidad y que se ganó una penalización de 116 millones de euros de Renfe por entregar con retraso los Avril que encargó la operadora española.
Este último asunto ha mantenido muy tirantes las relaciones entre ambas compañías, hasta el punto de que el fabricante llegó a advertir de que su viabilidad estaba en peligro. Hoy, sin embargo, el presidente de Talgo, José Antonio Jainaga, ha anunciado que en las próximas semanas concluirán el acuerdo con Renfe ligado a las entregas del proyecto Avril, "dejando de esa manera totalmente despejada cualquier incertidumbre financiera".
Jainaga ha hecho el anuncio en la que ha sido su primera junta de accionistas como presidente de Talgo, que ha aprovechado también para presionar al Gobierno y reclamarle que no deje de lado a sus trenes en el futuro contrato de alta velocidad en favor de otras opciones que parecen mejor colocadas como las de Hitachi, Alstom o Siemens por considerar que son los que mejor se adaptan a las necesidades de España.
Durante su intervención, Jainaga ha asegurado que después del terrible accidente de Adamuz, "no cabe ninguna duda de que los trenes de Talgo representan, por su estructura ultraligera y el diseño de su sistema de rodadura, una solución tecnológica de primer nivel para garantizar la pervivencia de la red ferroviaria".
Los ciudadanos, ha añadido el empresario vasco, "no entenderían que el regulador, el operador, y en última instancia el Gobierno, no consideren las soluciones tecnológicas de Talgo como las mejor adaptadas a las prioridades de la sociedad española".
El presidente de Talgo también ha asegurado que los problemas de capacidad de producción de la compañía, que podrían complicar los plazos de entrega de los nuevos trenes, están camino de resolverse. Según ha explicado, la optimización de los procesos productivos, junto a nuevas inversiones en las fábricas de Rivabellosa y Las Matas, "nos permitirán aumentar significativamente nuestra aptitud para acelerar los ritmos de entrega de nuestros trenes".
Aunque el empresario vasco ha explicado que los detalles de las inversiones industriales están aún en fase de definición, "es nuestra ambición doblar la capacidad productiva antes de finales de 2028".
Junto
Plataformas
Las mejoras introducidas por la compañía ya están dando sus frutos y permitirán a Talgo crecer industrialmente desde este mismo año, según ha explicado su consejero delegado, Rafael Sterling.
El directivo ha asegurado que la empresa ha vuelto a alcanzar un máximo histórico en la cartera de pedidos, que ronda los 6.400 millones de euros, y ha superado ya el volumen de adjudicaciones que había previsto para el año 2026 gracias a contratos como el de los 20 nuevos trenes que fabricará para la línea de alta velocidad entre Medina y La Meca o el realizado por Trafikverket de su plataforma intercity.