Al igual que en España el Día de la Madre se celebra el primer domingo de mayo, en Mónaco lo implementaron el último del mes. Es por ello que hoy, 31 de mayo, los monegascos homenajean el amor incondicional de las madres. Un día muy significativo que la Princesa Charlene de Mónaco ha querido celebrar publicando una imagen junto a sus dos hijos, los mellizos Gabrielle y Jacques , fruto de su matrimonio con el Príncipe Alberto. Una tierna fotografía en la que aparecen los tres vestidos completamente de blanco y posando felices dentro de una de los salones de la residencia de los Grimaldi. «Deseando un feliz Día de la Madre a todas las mamás», se puede leer junto al retrato. Este será el último día que la nadadora olímpica pase con sus vástagos antes de acompañar a su esposo a nuestro país con motivo de la inauguración de la exposición ' Mónaco y España: cinco siglos de historia compartida' . El 1 de junio, la pareja llegará a Madrid para celebrar el 150º aniversario de las relaciones diplomáticas entre el Principado de Mónaco y España. Un exposición organizada por la Embajada de Mónaco en España, que se podrá visitar en el Real Jardín Botánico de Madrid y en la que «se inscribe en la voluntad de poner de relieve la riqueza de los vínculos históricos, culturales y diplomáticos entre ambos países», tal y como se puede leer la nota informativa. Aunque en un primer momento se dejó claro que el jefe de la familia Grimaldi vendría solo, finalmente le acompañará su esposa, la Princesa Charlène de Mónaco. Algo que ha sorprendido positivamente. Todo ello en medio de contantes rumores de distanciamiento entre el matrimonio. La presencia en el foco mediático de Charlene de Mónaco ha estado, desde que le diagnosticaron la enfermedad que la mantuvo apartada de la agenda oficial, limitada. En 2021, la mujer de Alberto II sufría complicaciones de salud debido a una fuerte infección otorrinolaringológica y viajaba a Sudáfrica para ser intervenida y descansar durante seis meses. A su regreso, todavía le quedaría un tiempo de rehabilitaciones hasta sanar del todo. Pero lejos de tranquilizar acerca de la preocupación que persiste en torno a la Princesa consorte de Mónaco, desde entonces su delicado estado de salud ha hecho saltar las alarmas en numerosas ocasiones y sus apariciones públicas han pasado a ser contadas. «El camino ha sido largo, difícil y doloroso. No quiero ir muy rápido, pero hoy me siento más tranquila», declaró la propia Charlene en una entrevista concedida en 2024 para la revista sudafricana 'News24'. «Pasé por un momento muy difícil, pero tuve la suerte de ser apoyada y querida por mi esposo, mis hijos y mi familia, de quienes saco todas mis fuerzas», diluyendo así los rumores que advertían problemas en la relación con Alberto. Una entrevista en la que también habló abiertamente sobre sus hijos, en los que encuentra su pilar fundamental. Aunque en su día Alberto reconoció que la timidez y la observación caracterizan a su hijo y la extroversión a su hija, Charlene apoyó la misma teoría: «Él observa en silencio, capta cada cosa desde un lugar más íntimo y calmado, reservado y tranquilo por naturaleza», mientras que ella es «curiosa», demandante de cariño y «está muy intrigada por el mundo y la vida en general». Esta dualidad en sus personalidades es lo que más admira la Princesa de su familia.