Sevilla se postula como la gran capital española donde el mercado del alquiler tiene mayor rentabilidad. Es decir, donde al decidir arrendar una vivienda en propiedad se saca un mayor beneficio . Así lo señala el estudio elaborado por Pisos.com a partir de los datos de abril de 2026, donde se establece que el ránking nacional lo encabezan Tarragona, Jaén y Sevilla, con una rentabilidad del 8,06%, 7,40% y 7,38%, respectivamente. La rentabilidad del alquiler en España en abril fue del 7,19%. Es decir, el beneficio anual que un propietario de una vivienda consiguió al ponerla en alquiler tras su adquisición. Así, teniendo en cuenta que el precio medio de compra de una residencia tipo de 90 metros cuadrados en España fue de 219.780 euros —2.442 euros el metro cuadrado— y que la renta media mensual fue de 1.317 euros, el propietario obtuvo un total de 15.811 euros brutos anuales, lo que le arrojó una rentabilidad bruta por el activo del 7,19%. Esto supone un incremento prácticamente de un punto respecto al mismo periodo de 2025, cuando la rentabilidad fue del 6,39%. La subida con respecto al pasado mes de marzo (7,15%) no es tan acusada. Esta posición beneficiosa para el arrendador no lo es tanto para el arrendatario. «Las elevadas rentabilidades que siguen ofreciendo muchas capitales de provincia son consecuencia directa de u n mercado del alquiler sometido a una fuerte presión de la demanda y a una oferta claramente insuficiente. Cada vez resulta más complicado encontrar vivienda disponible a precios asumibles, lo que intensifica la competencia entre inquilinos y acelera el cierre de operaciones», señala Ferran Font, director de Estudios de pisos.com. De hecho, esto explica situaciones que se den situaciones como ya publicó ABC en donde los pisos de que están en el mercado duran menos de 24 horas sin alquilarse. En el caso de la capital sevillana, fueron el 16% de las que se publicitaban a través de Idealista durante el cuarto trimestre de 2025. Una situación que como explicó a este periódico Carlos Banqueri, director de expansión de Redpiso en Sevilla «empodera» al propietario que perfila cada vez más a su inquilino. Esta ansia por alquilar viene dada fundamentalmente por la incapacidad de la población, sobre todo joven, a poder comprar; por lo que el alquiler es la única opción donde tampoco hay una excesiva oferta, «todo el mundo compite por cuatro pisos». Es por ello que pese a que la vivienda está actualmente en Sevilla a precios imposibles, teniendo en cuenta la capacidad económica de la población, en ciudades con alquileres más caros como puede ser Madrid, Barcelona la rentabilidad es menor. En estas ciudades el precio de la vivienda está tan disparado que pese a los altos precios del alquiler, en comparación con el valor del inmueble, el propietario hace menos negocio. Lugares donde, además, el salario medio es mayor. En el caso de la ciudad condal la rentabilidad fue del 7% y de la capital, el 5,57%, lo que las sitúa en el octavo y trigésimo tercer puesto en el ránking nacional, respectivamente. En otras grandes ciudades del país como Valencia, el beneficio es del 6,45%, mientras que en Bilbao es del 4,89% y en Málaga del 4,79%. Con la situación inmobiliaria actual, «si el precio es normal, en una semana está alquilado, seguro» declaró Banqueri. De hecho, aquellos pisos que puedan considerarse a buen precio «se alquilan en el mismo día». «Hay quien da una señal para el piso si ni siquiera verlo», añadió. Esto hace que los propietarios se hayan vuelto cada vez más exigentes a la hora de encontrar inquilinos, «ya no es solo que tenga un buen trabajo, hay quien acota a sólo funcionarios, médicos...», añadió el directivo de Redpiso. Al final del listado y, por tanto, donde los propietarios sacan una menor rentabilidad al decidir alquilar sus viviendas, se sitúan San Sebastián, con un 4,41%; Gerona, donde es del 4,39% y Palma de Mallorca donde el beneficio es del 3,86%. «Las diferencias de rentabilidad entre capitales evidencian que el mercado del alquiler evoluciona a distintas velocidades según el territorio. Mientras algunas ciudades mantienen precios de compra más ajustados y una demanda arrendataria muy activa, otras presentan valores de adquisición muy elevados que reducen el margen de retorno para el inversor. La presión sobre el alquiler sigue siendo intensa en buena parte del país, pero sus efectos no son uniformes y dependen tanto del dinamismo económico local como de la capacidad de generar nueva oferta residencial», añade Font.