Estados Unidos quiere retirar submarinos, bombardeos y buques de Europa y deja a sus aliados sin saber qué hacer
Estados Unidos ha avisado a sus socios de la OTAN de que quiere retirar parte de sus armas y soldados de Europa. Un enviado del ministro de Defensa americano, Pete Hegseth, viajó a Bruselas para explicarlo en una reunión secreta a altos funcionarios de los países miembros. Los europeos esperaban que los cambios fueran pequeños, pero las cifras que presentó Washington fueron mucho más grandes de lo que nadie imaginaba.
Lo que piensa retirar Estados Unidos es importante: aviones de combate, barcos de guerra, drones y bombarderos. También ha dicho que ya no va a aportar submarinos a la OTAN. Los países europeos tendrán que sustituir todo eso con sus propios medios. El problema es que algunos de esos equipos, como los bombarderos nucleares, Europa directamente no los tiene. Este recorte se añade al repliegue anunciado de 5.000 soldados estacionados en bases militares de Alemania y a la congelación del programa de misiles Tomahawk en territorio alemán.
La razón que da Estados Unidos es que los europeos gastan ahora más dinero en defensa y pueden defenderse mejor solos. Washington también mira hacia Asia, donde le preocupa que China pueda atacar Taiwán en 2027. Trump quiere tener sus armas disponibles allí y no atadas a compromisos en Europa.
Los países europeos están nerviosos. En junio se celebrará una reunión donde cada país tendrá que decir qué puede aportar para tapar los huecos que deje Estados Unidos. En julio, en una cumbre en Ankara, Trump quiere presentar ya el nuevo reparto.
La OTAN intenta quitarle hierro al asunto. Un portavoz del jefe de la alianza, Mark Rutte, dijo que esto en realidad es bueno porque Europa depende demasiado de Estados Unidos y que así los países europeos se reaccionarán. Rutte lleva tiempo diciendo que este cambio era algo esperado. Pero muchos diplomáticos europeos no parecen tan tranquilos. Lo que sí ha dejado claro Washington es que las armas nucleares seguirán estando en Europa bajo control de la OTAN. Es decir, Estados Unidos no se va del todo, pero sí quiere hacer menos.