Un nuevo efecto extremo del cambio climático, además antagónico a otro conocido. Después de varios veranos en que las 'noches tropicales' asfixian a turistas y residentes en la zona mediterránea española en el mes de julio, ahora se dan otras anormalmente gélidas -por debajo de cinco grados- en mayo, lo que ha diezmado la cosecha de uva para vino. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja), La Unió Llauradora i Ramadera, Cooperatives Agro-alimentàries de la Comunitat Valenciana y otras entidades del sector vitivinícola han visitado, junto a una delegación de Agroseguro, viñedos de Utiel-Requena gravemente afectados por la denominada 'marchitez fisiológica'. Van a evaluar el desastre, que ya cifran de antemano con una merma de entre el 20% y el 80%...
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