Un tigre de 280 kilos escapa en Alemania, hiere a un cuidador y acaba abatido
Lo que parecía un tranquilo domingo de primavera terminó alterando la calma en Schkeuditz, una pequeña localidad cercana al aeropuerto de Leipzig. Mientras muchos vecinos pasaban la tarde en sus huertos, un tigre apareció suelto después de escapar de un recinto privado y atacar a un cuidador de 72 años.
El animal, un macho de nueve años llamado Sandokan, mezcla de tigre bengalí y siberiano, consiguió salir de las instalaciones gestionadas por Carmen Zander, una exdomadora de circo conocida en Alemania como la “Tiger Queen”. La policía lo localizó unos 30 minutos después en una zona de jardines y pequeñas parcelas agrícolas y terminó abatiéndolo al considerar que suponía un peligro para los vecinos.
Varios testigos contaron a medios alemanes que algunos agentes tuvieron que subirse al techo de un coche para disparar contra el tigre, que estaba tumbado a pocos metros de una valla junto a los huertos. La policía explicó después que no disponía de veterinarios ni de armas tranquilizantes en ese momento, por lo que la única opción era recurrir a fuego real.
«Nuestro pequeño paraíso quedó destrozado», lamentó una vecina de la zona tras el despliegue policial. El cuidador herido, que según las autoridades estaba dentro del recinto con permiso, continúa hospitalizado con graves mordeduras y arañazos.
La “Tiger Queen” alemana vuelve a quedar en el punto de mira
El caso ha vuelto a poner el foco sobre Carmen Zander, de 52 años, que trabajó durante 15 años como domadora de tigres en circos y mantiene desde 2016 un recinto privado con grandes felinos en Schkeuditz. En las instalaciones viven actualmente otros ocho tigres.
En la página web del centro, que seguía activa tras el incidente, se ofrecían experiencias para el público e incluso actividades para acariciar tigres. La propia Zander describía a Sandokan como un animal «muy sensible», capaz de reaccionar de forma imprevisible.
La mujer no estaba en el recinto cuando ocurrió el ataque, pero aseguró sentirse conmocionada. «Es la peor pesadilla de cualquier entrenador de animales», declaró a la televisión pública alemana, donde también mostró preocupación por el trabajador herido.
Críticas por las condiciones de los tigres
El incidente ha reactivado las críticas de organizaciones animalistas y de las autoridades locales, que llevaban tiempo cuestionando las condiciones del recinto.
La administración del distrito había pedido recientemente ampliar el espacio de los tigres o reducir el número de animales para adaptarse a la normativa. Desde PETA acusaron además a las autoridades veterinarias de no haber actuado antes y reclamaron retirar el resto de animales.
La Fiscalía investiga ahora a Zander por un posible delito de lesiones por negligencia para aclarar cómo pudo producirse la fuga y qué ocurrirá con los otros ocho tigres del centro.