El insólito motivo por el que una mujer de 101 años no puede poner el teléfono a su nombre
Una mujer italiana de 101 años lleva semanas intentando poner el teléfono fijo de casa a su nombre y no puede: el sistema de la operadora no permite clientes mayores de 100 años.
La afectada, vecina de la provincia de Piacenza, en el norte de Italia, y nacida en 1925, quiso regularizar la línea después de la muerte de su marido. Las facturas seguían llegando a nombre del esposo fallecido y, además, figuraba un código fiscal erróneo, así que junto a sus hijas decidió iniciar el cambio de titularidad.
Lo que parecía un trámite sencillo acabó bloqueado por una limitación del sistema de la compañía telefónica. Tras varios intentos sin éxito, la familia acudió a Federconsumatori Piacenza, una asociación de consumidores que pidió explicaciones a la operadora.
Un sistema que no contempla clientes de más de 100 años
La respuesta llegó el pasado 14 de mayo y dejó perpleja a la familia. En la carta remitida a la asociación la empresa explicaba que «no es posible realizar un cambio de titular a favor de una persona mayor de 100 años».
La compañía proponía otra alternativa: abrir un nuevo expediente con los datos de otra persona que pudiera hacerse cargo de la línea. Para ello, solicitaba la documentación correspondiente, el documento de identidad, el número fiscal e incluso una cuenta bancaria si estaba disponible. En la práctica, el teléfono podía seguir funcionando, pero no a nombre de la mujer que vive en la vivienda.
Angela Cordani, presidenta de Federconsumatori Piacenza, reconoció que la respuesta les dejó «atónitos». Según explicó, la operadora justificó el rechazo por una limitación informática que impide tramitar altas o cambios de titularidad para personas mayores de cien años.
La familia no se resigna y llevará el caso ante el regulador
El nombre de la compañía no ha trascendido y, por ahora, tampoco ha dado una explicación pública sobre si se trata de un fallo del sistema o de una restricción interna.
El caso, adelantado por el diario local Libertà, ha generado sorpresa en Italia porque el problema no está en la documentación ni en un impedimento legal, sino en un sistema informático que no contempla clientes de más de 100 años.
La asociación ha anunciado que llevará el caso ante el Corecom, el organismo regional encargado de mediar en conflictos relacionados con telecomunicaciones, para intentar resolver la situación.
Además, no descartan reclamar compensaciones si consideran que puede existir discriminación por edad. «El problema afecta a todos los que han superado el siglo de vida», advirtió Cordani.
Por ahora, la mujer sigue sin poder poner el teléfono a su nombre, pese a ser ella quien vive en la casa y utiliza esa línea desde hace décadas.