Judit Sánchez Morales, una década como moza de cuadra en la élite
Judit Sánchez Morales lleva diez años trabajando como moza de cuadra de alta competición. La vida de la "groom" toledana transcurre entre cuadras, concursos y vuelos de un país a otro. La curiosidad infantil por el caballo se transformó en una profesión que hoy ocupa su vida. "Desde muy pequeña siempre me fascinó todo lo relacionado con el caballo", explica a LA RAZÓN. El interés por el mundo ecuestre comenzó con su abuelo que trabajaba en el mantenimiento de una finca.
Se adentró en su actual profesión aprendiendo primero más sobre el caballo desde tierra y combinándolo con ir montando poco a poco. La que fuera alumna de Hípica de Toledo y moza de cuadra personal de José Bono, con quien se profesionalizó, hoy viaja alrededor del mundo con caballos de Salto 5*. Trabajar fuera de España le ha permitido conocer sistemas diferentes de trabajo y cuidado del caballo. De estudiar peluquería y mirar a los caballos con una admiración lejana se ha convertido en una "groom" muy reconocida a nivel global. La profesional toledana habla de nuevos productos, nuevas maneras de hacer las cosas y un nivel de exigencia mucho más enfocado al rendimiento deportivo y al cuidado intensivo. "Es literalmente como una avalancha de información y posibilidades", apunta.
Judit define la hípica española como "hogareña", cercana y familiar. Resalta la producción nacional de caballo joven y la calidad de muchas cuadras españolas que han incorporado sistemas internacionales de trabajo.
A Judit la entusiasma ver evolucionar a los caballos día tras día. "Es cuidar y acompañar en el viaje de su vida a unos animales que quieren dar todo por ti", explica sobre una rutina que va mucho más allá de preparar un caballo para competir. La parte más dura del oficio es vivir lejos de casa, cambiar constantemente de país, dormir poco y adaptarse a lugares e idiomas nuevos. "Es duro, pero merece la pena", resume.
Uno de los recuerdos que guarda con más cariño es una Copa de Naciones disputada en Grecia hace siete años junto a José Bono y "Sligo Hard Times", un caballo al que llamaba "Mi Poni". Aquel viaje terminó con un cuarto puesto en el Gran Premio CSIO5* y una doble recorrido sin faltas en la Copa de Naciones ayudando al equipo español. "Fue el viaje de mi vida", recuerda. Judit asegura que ahora sigue aprendiendo cada día. Habla de paciencia, constancia y sensibilidad, pero también de entender que cada caballo es distinto y necesita algo diferente. "Las cosas que se hacen despacio y con cariño llegan mucho más lejos", concluye.