El Barcelona sumó el pasado domingo ante el Tenerife (97-102) su quinta victoria consecutiva en liga, seria racha que lo ha permitido establecerse como tercer clasificado de la ACB empatado a victorias con el UCAM Murcia y el Baskonia, ambos con 23. Sin embargo, ya finalizado el partido contra los canarios, el clima de inestabilidad en el que viven envueltos los azulgranas volvió a brotar. «Si hay algo que decir, al final de temporada hablaremos», aseguró su entrenador Xavi Pascual , que pese a llegar al club el pasado noviembre con aura de salvador, son muchos los rumores que indican que abandonará su puesto una vez finalice la campaña. Concretamente, las señales indican que se unirá al Dubái , nuevo rico de la Euroliga y que pretende crear este verano una de las plantillas más potentes del campeonato a base de talonario. Además de ya contar con astros como Musa, Avramovic, Anderson o Petrusev, pueden tener atados a tres de los mejores jugadores del Mónaco (Okobo, Blossomgame, y Diallo). Incluso sueñan con arrebatarle a Hezonja al Real Madrid con un contrato sin precedentes en el baloncesto europeo. Y para dirigir a semejante constelación, Pascual, uno de los entrenadores de más renombre del continente, es el elegido. Diversas informaciones apuntan a que, cuando fichó por el Barça hace seis meses, incluyó una cláusula por la que podría romper su compromiso en julio si abonaba 300.000 euros. Una opción que parece dispuesta a ejecutar después de conocer de primera mano el estado de la sección de baloncesto, sin apoyo económico por parte de la directiva de Laporta, con el que mantiene una gran relación. En plena plaga de lesiones en febrero (Punter, Satoransky, Clyburn, Vesely, Laprovittola), la planta noble hizo oídos sordos cuando el técnico pedía refuerzos de urgencia, una situación que supuso el principio del fin de Pascual en el Barcelona. Una situación que sufrió una importante escalada la semana pasada, cuando el propio equipo tuvo que desmentir que estaba negociando con Ibon Navarro, entrenador del Unicaja, debido a que daban por perdido a Pascual. «El FC Barcelona quiere aclarar, a raíz de las últimas informaciones aparecidas en algunos medios, que sólo contempla la figura de Xavi Pascual para liderar el proyecto que se está trabajando de forma conjunta». Su director deportivo, el mito Juan Carlos Navarro, también aclaró su postura después de que el equipo fuese eliminado de la Euroliga en la repesca contra el Mónaco . «No veo un futuro sin Xavi». Mensajes que, por otra parte, parecen señales de auxilio más que otra cosa. Si se llega a confirmar la marcha de Pascual, el Barça sumaría tres proyectos fallidos de manera consecutiva después del de Grimau , que solo aguantó una temporada en el cargo, y el de Peñarroya , despedido en noviembre. Una sucesión de catástrofes que podrían culminar con tres años sin títulos si los catalanes no consiguen la liga, única competición en la que siguen con vida. Desde los despachos de Palau se planeaba una intensa revolución para la plantilla este mismo verano, con siete jugadores que acababan contrato (Satoransky, Laprovittola, Cale, Willy Hernangómez, Morris, Fall, Vesely) y una larga lista de refuerzos, como Nebo (Milán), Wright (Zalgiris), Luwawu-Cabarrot (Baskonia) o Mike James (Mónaco), para satisfacer las necesidades de Pascual. Sin embargo, da la sensación que en el Barça no va a quedar ni el apuntador, ni siquiera el capitán del barco.