Tras ocho años de litigio y no pocas especulaciones, Shakira ha celebrado su victoria judicial ante Hacienda, que tendrá que devolver 60 millones de euros, si bien la resolución final está pendiente de recurso. Y ya hay una primera reacción de la cantante colombiana, donde además de celebrar el triunfo también ha aprovechado para denunciar una «campaña orquestada» contra ella para socavar su reputación además de asegurar que durante todo este tiempo fue tratada «como culpable» a pesar de defender siempre su inocencia. La Audiencia Nacional ha fallado en favor de Shakira en su frente abierto contra la Agencia Tributaria española , un largo proceso al que la artista ha asistido con cierta frustración al ver cómo se hablaba de ella como una «defraudadora» sin que se respetara su presunción de inocencia. Ahora ha llegado el momento de pasar factura, como dice una de sus canciones más conocidas. «Después de más de ocho años soportando una brutal exposición pública, campañas orquestadas para destruir mi reputación y noches sin dormir que terminaron afectando a mi salud y al bienestar de mi familia, la Audiencia Nacional finalmente ha puesto las cosas en su sitio. Nunca existió fraude y la propia Administración jamás pudo demostrar lo contrario, sencillamente porque no era cierto», ha declarado Shakira en un comunicado. La cantante colombiana ha confesado lo difícil que ha sido para ella leer tantas cosas en este tiempo, con su imagen en el foco. «Durante casi una década fui tratada como culpable. Cada paso del proceso fue filtrado, distorsionado y amplificado, utilizando mi nombre e imagen pública para enviar un mensaje amenazante al resto de contribuyentes», ha contado. Para ella, «esa narrativa se derrumba» con la resolución de la Audiencia Nacional, «con toda la fuerza de una sentencia judicial». Y concluye: «Mi mayor deseo es que esta resolución siente un precedente para Hacienda y sirva a los miles de ciudadanos corrientes que son abusados y aplastados cada día por un sistema que presume su culpabilidad y les obliga a demostrar su inocencia a costa de la ruina económica y emocional. Esta victoria está dedicada a ellos». Con estas duras palabras, Shakira ha querido exponer su sufrimiento en los ocho años que ha durado el proceso, asistiendo a una enorme presión mediática y un gran desgaste personal. Ahora siente alivio, aunque no oculta su rencor por todo lo vivido. Ha querido dejar claro lo que siempre defendió: desde el primer día: que nunca había existido fraude. El tribunal dio la razón a la tesis que siempre mantuvieron sus abogados, que defendían cómo la propia Administración no podía demostrar que la cantante hubiera permanecido 183 días en España, el umbral legal que determina la residencia fiscal. Según recoge la sentencia, «dicha permanencia, tal y como la propia Administración determina, no alcanza los 183 días». Y concluye que las sanciones impuestas son «contrarias a derecho». El inicio de la pesadilla de Shakira con Hacienda se remonta a 2011, cuando la cantante acababa de emprender una gira mundial que incluía 120 conciertos en 37 países diferentes. No tenía vivienda en España y ni siquiera había formado aún una familia en España. Tampoco había establecido aquí su centro operativo de negocios. Pese a ello, la Agencia Tributaria reclamó que tributara en España por los ingresos generados durante aquel tiempo, una interpretación que ahora la Audiencia Nacional ha tirado por los suelos. Según la resolución, Hacienda deberá devolver a la colombiana los 60 millones de euros que le habían retenido todos estos años.