Las elecciones andaluzas vuelven a probar que las derechitas cobarde y valiente se necesitan para completar un resultado que les permita gobernar. Una losa sobre la moral pepera, que se las prometía muy felices con el tirón de Juammma Moreno, que a la postre ha resultado sólo tironcito (pero lo tiene bien merecido, por dejarse llamar Juammma); y una inyección vigorizante para la moral voxera, que desde diversas empresas demoscópicas se había tratado de hundir, con el 'relato' del desinflamiento de la derechita valiente, que se ha probado más falso que un duro sevillano. No se han equivocado, en cambio, las encuestas cuando vaticinaron el descalabro de María Jesús 'M'opongo' Montero, charo mayor del reino, que ahora podrá alargar sus...
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