Calle José Ortega y Gasset, número 45. Son las doce y media de un sábado de primavera y Miguel Sanz , el joven quiosquero, no da abasto. Los vecinos bajan a comprar el pan y el periódico. Y con ellos, los nietos, los hijos, los sobrinos, los amigos, los que van de paso, los que han venido desde otras partes de la ciudad. «¿Tienes revistas de Física cuántica?». «¿Me guardaste los periódicos de toda la semana?». El quiosquero asiente y una pesada bolsa, repleta de papel de prensa. También hay libros. Y autores que acuden a firmarlos. Hoy somos dos. Todo ocurre a pie de calle, donde ocurren los asuntos importantes. Entre las calles Conde de Peñalver y Príncipe de...
Ver Más