Los conjuntos deportivos que querrás llevar a todas horas esta primavera (mucho más allá del gimnasio)
Hace tiempo que el activewear dejó de ser exclusivamente funcional. Hoy, un buen conjunto deportivo cumple varias tareas a la vez: acompaña el movimiento, estiliza, resulta cómodo y, además, puede integrarse en un armario cotidiano sin parecer ropa "solo para hacer ejercicio". Se llevan para entrenar, sí, pero también para salir a caminar, viajar, improvisar un café o resolver esos días en los que quieres vestir bien sin pensarlo demasiado.
Esa es, precisamente, la diferencia entre comprar unas mallas más o encontrar piezas a las que de verdad les sacarás partido.
La clave está en buscar diseños que funcionen dentro y fuera del entrenamiento. Tejidos que sujeten sin oprimir, siluetas favorecedoras y colores o cortes suficientemente versátiles como para combinarlos con prendas de calle. Estos cinco conjuntos lo demuestran.
El conjunto rojo que convierte el sportswear en declaración
El conjunto rojo de, Smore, la marca de deporte de Sara Baceiredo y Mariana Díez Moliner, tiene algo de look noventero y algo de uniforme urbano. Los biker shorts ajustados y el cortavientos cropped construyen una silueta potente, pero fácil de llevar.
Para entrenar funciona con unas zapatillas técnicas y un top base. Pero fuera del gimnasio se transforma con muy poco: una camiseta blanca debajo, calcetines altos, una gorra y unas sneakers retro pueden llevarlo al terreno del streetwear. Incluso el cortavientos por separado puede funcionar con vaqueros rectos o sobre un vestido lencero cuando refresca. Ahí está parte de su gracia.
El conjunto marrón inspirado en la danza
El marrón chocolate sigue siendo uno de los tonos más sofisticados del armario y este conjunto de Yas by Klauss lo confirma. Con referencias claras al universo del ballet, el body estiliza muchísimo y las mallas prolongan esa línea limpia que hace que todo se vea pulido incluso en clave deportiva.
Es de esos conjuntos que permiten salir directamente de una clase de reformer y sentarte a tomar algo sin sentir que sigues "en ropa de entrenar". Con una camisa masculina abierta encima, una gabardina ligera o incluso un jersey anudado sobre los hombros funciona perfectamente fuera del estudio. Y sí, también con bailarinas.
Rayas retro para entrenar con estilo
Este conjunto de rayas de Oysho tiene algo inesperado dentro del activewear: personalidad. El polo ajustado con cuello contraste y el hot pant evocan cierto imaginario deportivo vintage, casi de club de tenis, pero pasado por una lectura más actual. Es probablemente el conjunto que más fácil salta del deporte a la calle.
Puede llevarse con una sudadera sobre los hombros, con una bomber ligera o incluso con una chaqueta de ante para jugar ese cruce entre sport y moda que ahora funciona tan bien. Con mocasines o sneakers minimalistas también podría salir perfectamente del terreno del gimnasio.
El conjunto matcha que combina con todo
Los tonos suaves tienen algo calmante, y este conjunto verde matcha de Deva Activewear lo aprovecha bien. El top tipo segunda piel y el legging de cintura alta hacen exactamente lo que se espera de un buen básico: sujetar, acompañar y no dar problemas.
Pero además tiene un color que sale fácilmente del entorno deportivo. Con una sobrecamisa blanca, unas sandalias planas o una chaqueta de lino puede entrar sin esfuerzo en un look de fin de semana. También con sudadera oversize y zapatillas para viajar. Es el tipo de conjunto que entiendes cuando se habla de ropa híbrida.
El conjunto gris que resuelve esos días en que no sabes qué ponerte
Hay conjuntos que funcionan por impacto y otros por facilidad. Este de Zara pertenece claramente a los segundos. Sudadera ligera, pantalón evasé y ese aire entre loungewear y ropa de estudio que hace que apetezca ponérselo incluso sin planes deportivos.
Tiene además ese punto dosmilero que vuelve a estar muy presente. Puede llevarse tal cual con zapatillas, pero también, por ejemplo, con bailarinas rojas al salir de barre, como una lectura más afinada del uniforme de danza. Con un trench encima o un abrigo masculino queda incluso más interesante.
Es el típico conjunto que terminas usando mucho más de lo previsto.