Los conservadores cierran la puerta a coaliciones con Farage tras el varapalo previsto en los comicios clave
El futuro del premier Keir Starmer pende un hilo ante el varapalo previsto para el laborismo en las elecciones clave celebradas ayer en los ayuntamientos de Inglaterra y los parlamentos de Gales y Escocia, cuyos resultados no se conocerán posiblemente hasta el fin de semana. Pero la agonía también afecta a los conservadores, que, en esta ocasión, no se verán beneficiados por el voto castigo al Gobierno.
El auge de la derecha radical del irreverente Nigel Farage y la irrupción del nuevo eco populismo de izquierdas implantado por el nuevo líder de los Verdes, Zack Polanski, ha enterrado al bipartidismo.
La líder tory Kemi Badenoch, que se prepara para grandes pérdidas de escaños, reconoce que hay una nueva realidad. “Lo que veremos este viernes es cómo funciona la política multipartidista. La era del bipartidismo ha dado paso a una nueva etapa”, señaló a Press Association. “Pero la realidad es que ninguno de estos nuevos partidos, ni tampoco el laborismo, tiene un plan para el país. Lo asombroso es que un Gobierno laborista que llegó al poder hace menos de dos años con una victoria aplastante se haya vuelto tan impopular. Pensaban que gobernar era fácil. No lo es”, matizó.
Badenoch, bautizada en su día como la “niña bonita de la derecha”, se convirtió a finales de 2024 en la nueva líder de la formación tras el varapalo cosechado por los tories en las generales, poniendo fin a una era de catorce años en el poder, tras una última etapa marcada por escándalos y cambios constantes de dirigentes.
Su reto de regresar al poder no es fácil. Pero ella no cesa en el empeño. “Quienes saben gobernar y gestionar son los conservadores. Las cosas no siempre fueron perfectas bajo nuestro mandato. No pretendo negarlo, pero sabemos qué salió mal. Hemos reconocido esos errores y tenemos un plan para solucionarlo”, matiza.
La derecha radical de Nigel Farage y su partido Reform UK encabezan de forma consistente las encuestas nacionales desde hace más de un año y se perfilan para lograr importantes avances en los comicios de esta semana. Pero Badenoch insistió en que no alcanzará ningún pacto con sus rivales y afirmó que, de hecho, su partido se ha beneficiado de la marcha de elementos problemáticos hacia la formación de Farage.
La líder conservadora es, según las encuestas, más popular que Farage o el primer ministro Keir Starmer. Un sondeo de YouGov publicado el mes pasado le otorgaba una valoración neta de -21, frente al -38 de Farage y el -45 de Starmer. Sin embargo, su partido sigue muy rezagado respecto a Reform UK en intención de voto nacional.
Preguntada por si eso implica que necesita renovar otros rostros en la cúpula del partido, Badenoch minimizó la posibilidad de una remodelación interna. “Tengo un buen equipo. Somos un equipo fuerte y unido. Estoy muy satisfecha con los diputados conservadores que trabajan conmigo”, dijo. “También estoy muy satisfecha con los concejales que gobiernan ayuntamientos y con quienes aspiran a hacerlo”, añade.
Considera que “si la gente observa con atención, muchos de quienes causaban problemas dentro del Partido Conservador se han ido a Reform”. “Lo que tenemos ahora es un equipo feliz, unido y con un plan claro para los ayuntamientos: mantener los impuestos municipales lo más bajos posible mientras ofrecemos los mejores servicios, llevar energía barata a los hogares, reducir costes para las empresas y abolir las tasas empresariales. Eso es lo que hacen hoy los conservadores”, apunta.
El experto electoral y miembro de la Cámara de los Lores, Lord Hayward, ha pronosticado que los conservadores perderán 600 escaños cuando se complete el recuento de los votos. Badenoch aseguró, no obstante, que el partido espera lograr avances en zonas como Wandsworth, en el sur de Londres, antiguo bastión conservador conocido por sus bajos impuestos. “En esta era de política multipartidista no hay escaños seguros. Estamos peleando cada voto. No estamos echando las campanas al vuelo, como hace Reform”, señala. “Estamos diciendo a la gente que el Partido Conservador es el único que tiene un plan para este país: un nuevo partido bajo un nuevo liderazgo, con un plan para arreglar el Reino Unido”, apuntó.