Los bancos españoles aceleran un relevo generacional: afectará a miles de empleados
BBVA, Sabadell, Unicaja e Ibercaja han iniciado durante 2026 distintos planes de prejubilaciones y salidas incentivadas con el objetivo de reducir costes laborales y rejuvenecer sus plantillas. El sector financiero recupera así una estrategia habitual tras los grandes procesos de ajuste ejecutados después de la crisis bancaria y de la aceleración digital.
Las entidades financieras españolas afrontan una nueva etapa marcada por la rentabilidad récord, la competencia por captar clientes digitales y la necesidad de adaptar estructuras internas. Aunque el cierre masivo de oficinas se ha moderado respecto a años anteriores, los bancos siguen aplicando fórmulas para rebajar gastos de personal y sustituir perfiles sénior por trabajadores más jóvenes y especializados.
BBVA lidera el mayor plan de prejubilaciones del año
El caso más relevante es el de BBVA. La entidad con sede en Bilbao ha puesto en marcha un programa que afectará aproximadamente a 750 trabajadores en distintas áreas internacionales y filiales extranjeras. En España, las bajas incentivadas alcanzan a unos 230 empleados.
El movimiento se produjo después del fracaso de la opa sobre Sabadell, una operación que marcó buena parte de la estrategia corporativa del banco durante los últimos meses. Tras el fin de esa operación, los sindicatos reclamaron a la entidad un plan de salidas voluntarias acompañado de nuevas contrataciones para evitar un aumento de la carga laboral.
El coste del ajuste para BBVA
BBVA ha reservado cerca de 125 millones de euros para cubrir los costes derivados de este proceso. Pese al volumen de salidas, el impacto final sobre la plantilla global será más moderado debido a la incorporación de nuevos trabajadores.
Actualmente, el grupo financiero cuenta con más de 126.800 empleados en todo el mundo. En España, la reducción neta apenas supera las dos decenas de trabajadores gracias a la contratación de nuevos perfiles vinculados a tecnología, negocio digital y atención especializada.
Los bancos buscan plantillas más jóvenes
Las entidades financieras consideran prioritario adaptar sus estructuras laborales a los nuevos hábitos de los clientes. La digitalización ha reducido la actividad tradicional en oficinas y ha elevado la demanda de profesionales tecnológicos, expertos en datos y especialistas en ciberseguridad.
El relevo generacional permite además contener el coste salarial. Los empleados con mayor antigüedad suelen tener remuneraciones superiores y condiciones históricas más beneficiosas. Las prejubilaciones facilitan sustituir parte de esas posiciones por contratos más ajustados a la realidad actual del mercado.
Sabadell reactiva un proyecto paralizado por la opa
Sabadell también ha retomado un programa de bajas voluntarias que permanecía congelado desde 2024 debido a la opa planteada por BBVA. Fuentes financieras sitúan el número de afectados alrededor de 300 trabajadores.
La entidad catalana destinará aproximadamente 90 millones de euros durante 2026 para cubrir el coste de las salidas. Una parte importante de esa cantidad ya fue provisionada en las cuentas del primer trimestre.
El impacto contable de este extraordinario provocó que el beneficio trimestral retrocediera un 29% respecto al mismo periodo del año anterior. Aun así, Sabadell espera generar un ahorro anual cercano a 40 millones cuando el ajuste quede completamente ejecutado.
Contrataciones para compensar las salidas
La estrategia de Sabadell no pasa únicamente por reducir plantilla. La entidad prevé incorporar nuevos trabajadores en áreas consideradas estratégicas. El objetivo es mantener la capacidad operativa mientras transforma progresivamente el perfil medio de sus empleados.
La banca española lleva años impulsando procesos similares. Las prejubilaciones permiten evitar despidos traumáticos y reducen el conflicto laboral frente a expedientes de regulación tradicionales.
Unicaja e Ibercaja avanzan con ajustes más limitados
Unicaja e Ibercaja también han activado sus propios programas de salidas incentivadas durante este ejercicio, aunque con cifras más reducidas.
La entidad andaluza prevé alrededor de un centenar de bajas en 2026 dentro de un plan de reorganización más amplio. El año pasado ya ejecutó otro ajuste que afectó a unas 150 personas.
Unicaja ha reservado unos 27 millones de euros para financiar las prejubilaciones y las nuevas incorporaciones. Actualmente, la plantilla del grupo ronda los 7.400 trabajadores, una cifra inferior a la registrada hace un año.
En el caso de Ibercaja, el programa forma parte de su hoja de ruta estratégica para el periodo 2025-2028. La entidad aragonesa cuenta con algo más de 5.200 empleados y prevé unas cien bajas voluntarias durante este ejercicio.
La reducción de costes sigue siendo prioritaria
Los bancos mantienen una elevada presión para mejorar eficiencia y rentabilidad. Aunque el incremento de tipos de interés ha impulsado los beneficios del sector durante los últimos ejercicios, las entidades consideran imprescindible mantener bajo control los gastos estructurales.
La red física también continúa ajustándose. Durante los últimos años, miles de oficinas bancarias han desaparecido en España como consecuencia del aumento de la operativa digital y del menor uso de las sucursales tradicionales.
La inteligencia artificial cambia la estrategia del sector
Los procesos anunciados por BBVA, Sabadell, Unicaja e Ibercaja no están vinculados directamente a despidos derivados de la inteligencia artificial. Sin embargo, la irrupción de esta tecnología sí está modificando la planificación laboral de los bancos.
Las entidades financieras prevén importantes inversiones en automatización, análisis de datos y asistentes inteligentes. A corto plazo, el sector considera más probable una transformación de funciones y una necesidad creciente de formación interna que un recorte masivo provocado exclusivamente por la IA.
La banca prepara una transformación más profunda
Fuentes financieras reconocen que los actuales planes de prejubilaciones podrían ampliarse en los próximos meses. Algunos grupos todavía no han activado programas similares y estudian fórmulas para renovar plantillas sin recurrir a ajustes traumáticos.
La combinación de digitalización, control de costes y relevo generacional seguirá marcando la estrategia de BBVA, Sabadell, Unicaja e Ibercaja. Los bancos buscan estructuras más flexibles, perfiles tecnológicos y plantillas capaces de adaptarse a una transformación que todavía no ha terminado.