Una campana de bronce suspendida sobre el Pabellón de Austria se ha convertido en una de las imágenes más comentadas de las redes sociales sobre la Bienal de Venecia , que abrirá al público este sábado. En su interior, una performer desnuda cuelga cabeza abajo y utiliza su propio cuerpo como badajo. La escena forma parte de 'Seaworld Venice', la instalación sobre el «apocalipsis climático» con la que la artista y coreógrafa austríaca Florentina Holzinger representa a su país en la 61 edición de la bienal veneciana. Comisariada por Nora-Swantje Almes, la propuesta presenta al Pabellón de Austria como un espacio que combina distintas capas. La propia Almes lo define como « parque temático submarino , planta de tratamiento y edificio sagrado al mismo tiempo». La instalación toma el agua como eje –un recurso vital, pero también foco de contaminación y gestión– y la vincula con el cuerpo y la tecnología. Como punto de partida, retoma una frase del cronista veneciano del siglo XVI Marin Sanudo («Venecia está en el agua, pero no tiene agua») para enmarcar la obra en la relación histórica de la ciudad con la laguna. Otro de los aspectos más controvertidos del proyecto es un tanque de agua que se alimenta con la orina de los propios visitantes de la bienal, después de pasar por un proceso de filtrado. Ese líquido reutilizado acaba formando parte de una piscina en la que otras personas se sumergen y nadan. La frase «I live in your piss» («vivo en tu pis») condensa de forma provocadora la lógica de reciclaje y dependencia entre cuerpos, residuos y entorno que plantea la instalación.