Choque entre los jugadores del Atlético: del “hay que darle valor” al “siempre esperamos a que nos marquen gol”
Del doblete al nadaplete. La primavera parecía estar de cara para un Atlético que años después conseguía llegar vivo a las rondas finales de Copa del Rey y Champions League, pero todo se ha esfumado de un plumazo. Primero fue la fatídica tanda de penaltis en La Cartuja y ahora el Arsenal ha puesto el punto final a la ilusión rojiblanca. Nada emocionaba más a los rojiblancos que un posible regreso a una final de Champions League una década después, pero el gol de Saka lo impidió.
El Atlético estuvo dentro de la eliminatoria hasta el último segundo, pero entre la pobre producción ofensiva, con solo dos tiros a portería, y que la polémica nunca cayó de su lado no pudo hacer daño a un Arsenal que se mostró muy seguro y tiró del otro fútbol en los instantes finales para matar la eliminatoria y sellar su billete a Budapest. Toda la marea rojiblanca desplaza y los jugadores estaban dolidos, pero no todos vieron la eliminación desde la misma perspectiva.
¿Pudo hacer más el Atlético?
Ya no vale de nada reflexionar más allá de volverlo a intentar la próxima temporada, año en el que la final es en el Metropolitano, pero llama la atención como los mensajes desde el vestuario rojiblanco son diversos e incluso contradictorios en algunos aspectos. El primero en tomar la palabra, todavía a pie de campo, fue el capitán Koke en los micrófonos de Movistar: "Muy dolido, muy jodido, pero orgulloso de mi equipo y de mi gente. Lo hemos dado todo. Hemos podido hacer goles, no ha querido entrar, en la ida pasó lo mismo. El fútbol es contundencia, han sido más contundentes que nosotros".
El timón del centro del campo rojiblanco achacó la eliminación a la falta de contundencia pese a que su equipo no llegó a la decena de tiros en todo el partido. Cuatro disparos y 13 ataques menos que su rival. La amenaza no fue constante ni a balón parado, donde el Atlético es fuerte, pero solo pudo sacar dos saques de esquina en todo el partido. Pese a ello, Koke tenía claro el problema: "En el Metropolitano y aquí también hemos tenido ocasiones para ponernos por delante y luego empatar. Ellos han encontrado el gol y han sido contundentes".
La autocrítica de Oblak
Mientras que Koke se centró en la falta de contundencia, Oblak fue más allá. Otro de los capitanes habló de "miedo" y cree que el partido se pudo afrontar con otra idea diferente: "Parece que hay un miedo que no debería pasar y nos está pasando hace tiempo, y eso lo tenemos que arreglar sí o sí. Cuando juegas contra equipos tan buenos no te lo puedes permitir. Es difícil poder remontar. Siempre esperamos a que nos marquen gol para empezar a jugar. Hemos hecho una buena Champions, pero no ha podido ser. Arrepentirse ahora es tarde".
En lo que sí coincidieron ambos es en la esperanza de cara a la próxima temporada. "Ojalá la Champions pueda llegar el año que viene, que se juega en Madrid en nuestro estadio. Sería algo especial para todos", afirmó Oblak mientras que Koke valoró la evolución del equipo: "Este grupo está creciendo un montón y seguro que en un futuro muy cercano está peleando por todo". La temporada está terminada y algunos aficionados culpan al árbitro alemán de ello.
Una eliminación llena de polémica
El partido en el Metropolitano estuvo marcado por los dos penaltis, algo tímido el del Arsenal para muchos rojiblancos, que todavía estaban más indignados tras la vuelta en el Emirates. El Atlético de Madrid reclamó dos penaltis sobre Giuliano y Griezmann, que no se señaló por una falta previa de Pubill. El hijo de Simeone sí quiso hablar sobre la polémica, especialmente sobre la que fue protagonista: "Lo que sentí es que al chutar me desestabiliza y no puedo chutar bien. El árbitro en esa jugada no fue ni al VAR, lo mismo que en una jugada de Antoine (Griezmann)".
Su padre, Diego Pablo Simeone, también lo tenía claro: "No me voy a quedar en algo muy fácil y simple como la jugada sobre Griezmann. Es muy evidente y entendemos que había sido falta de Pubill sobre un jugador de ellos. Pensamos que había acertado en esa situación. No me voy a detener porque sería excusarnos y no quiero excusarme en nada".
El discurso respecto al arbitraje volvió a ser contradictorio porque mientras que Giuliano dejó caer que fue perjudicial, Koke no quiso mojarse: "No voy a hablar del árbitro, porque ha intentado hacerlo lo mejor posible. Él sabrá cómo ha arbitrado. Lo habrá intentado hacer lo mejor posible, no hay nada que decir". Más allá de buscar culpables, ya sea dentro o fuera, no hay vuelta atrás y solo queda que aprender y volver a intentarlo la próxima temporada, aunque ya sin Griezmann.