El Barcelona gana a Osasuna y quiere la Liga ya (1-2)
El tanto de Lewandowski pudo ser trigonometría, pero el fútbol no son matemáticas. El Barcelona ya no tiene más preocupación que la Liga, lo que le da tiempo para descansar y preparar mejor los partidos, lo que en teoría podría ser sinónimo de que los va a ganar con más facilidad, pero en Pamplona le costó un mundo. En la partida de ajedrez de los planteamientos, tenía más peligro el de Osasuna. La pelota era para los azulgrana, pero llegaban al borde del área y se nublaban. El ritmo que ponían era más bien cansino, por las bandas no encontraron desborde con Roony y la mayoría de acciones ofensivas terminaba en un centro lateral normalmente mal ejecutado o sin peligro. Sólo una vez se encontraron Pedri y Dani Olmo. El mediapunta dejó la pelota a Lewandowski para que rematara alto.
Osasuna se defendía, pero no se metía atrás. Ni la locura de una presión demasiado arriba, sólo en ocasiones contadas, ni poner el autobús. Optó por una opción intermedia y encontró un hueco que explotar: su parte izquierda del ataque, la derecha del Barça, donde la velocidad de Raúl Moro podía desequilibrar el choque. Seleccionó más los ataques el conjunto «rojillo», lo hizo cuando pudo, pero lo hizo con más peligro en la primera parte, con un delantero como Budimir. Sus primeros intentos fueron con las llegadas de Moro, pero la gran oportunidad fue en una acción individual, en la que la oposición de Cancelo y Cubarsí no fue suficiente para frenarlo. Su remate con un giro de tobillo se estrelló en el poste. Justo después, en un robo a Dani Olmo, tiró desde fuera del área y obligó a Joan García a hacer una gran parada. El equipo local estaba cómodo, sin sufrir atrás y dando sustos de verdad en el ataque.
Salió mejor el Barcelona después del descanso. No encontraba la inspiración, pero sí le puso piernas para presionar y recuperar la pelota pronto, lo que al menos acabó con las salidas de Osasuna. Pero tampoco generaba peligro, y Flick lo intentó con un triple cambio, metiendo a muchos futbolistas cargando el área, porque la entrada de Ferran no supuso la salida del campo de Lewandowski. El polaco no se sabe si va a seguir la próxima temporada en el Camp Nou. La edad le perjudica, pero goles como el que marcó son de delantero puro.
No pudo celebrar mucho el Barça el segundo de Ferran por el tanto de Raúl García. El centro de Bretones fue medio gol y El Sadar se encendió. Todavía quedaba tiempo en busca de conseguir al menos un punto que durante gran parte del encuentro tuvo en su casillero. No consiguió generar la ocasión. Los azulgrana celebraron la victoria como algo más.