Maxi Iglesias no entiende el bienestar como una fórmula rígida ni como una lista de normas imposibles de cumplir. Su manera de cuidarse pasa por el equilibrio, por escuchar el cuerpo y, sobre todo, por no renunciar al placer. Así lo ha dejado claro en distintas entrevistas, donde ha ido desgranando una filosofía de vida en la que la comida, el deporte y la calma conviven sin extremos. A sus 35 años, el actor atraviesa un momento especialmente activo tanto en lo profesional como en lo personal. Mientras promociona nuevos proyectos y mantiene una agenda exigente, también acapara titulares por su vida sentimental tras los rumores que lo vinculan con Aitana Sánchez Gijón , una relación que ninguno de los dos ha confirmado públicamente, pero que ha despertado una enorme expectación. En medio de todo ese ruido, hay algo que permanece inalterable: su rutina diaria. Y es precisamente en los pequeños gestos, como el desayuno, donde Maxi Iglesias encuentra uno de sus mayores refugios. Lejos de imponer horarios estrictos o menús cerrados, Maxi apuesta por una alimentación flexible que se adapta a su ritmo de vida. Tal y como contó en 'Vanitatis', su desayuno varía según el contexto: no es lo mismo un día de rodaje que una mañana tranquila en casa. «En casa intento desayunar variado: algo de fruta y, cuando tengo tiempo, huevos fritos y tostadas», explicaba. Una combinación sencilla, pero completa, que refleja su forma de entender la alimentación: equilibrio sin complicaciones. Eso sí, si tiene que elegir, lo tiene claro. «Nada como tomarte una tostada de aguacate con huevo poché, un café y un zumo de naranja», añadía, dejando ver su preferencia por un desayuno que combina proteína, grasas saludables e hidratos. Una opción que encaja con su estilo de vida activo y con su idea de empezar el día con energía. Más allá de lo que hay en el plato, Maxi Iglesias pone el foco en cómo se cocina. En su entrevista para 'Tiramillas', el actor lo resumía sin rodeos: «Se me conquista por el paladar», una frase que dice mucho más de lo que parece. Para él, la comida no es solo nutrición, sino también emoción. Por eso, su plato favorito sigue siendo el de su madre. «El cariño con el que lo hace y porque comer en casa sabe rico y la comida tiene un sabor, más allá de los ingredientes, especial», confesaba. Esa conexión con lo cercano marca también su forma de relacionarse con la cocina. «Me encanta que mi gente cocina para mí o que haya una persona que le apetezca enseñarme y hacerme su creación estrella», añadía, dejando claro que el verdadero valor está en los detalles. Su rutina no se queda solo en la alimentación. Maxi Iglesias combina entrenamientos de fuerza con actividades al aire libre, desde el pádel hasta la bicicleta, tal y como contó en 'Men's Health': «Intento entrenar cada día. Si no puedo, juego un partidito de pádel o salgo con la bici». Una disciplina que encaja con su visión global del bienestar. «De nada sirve que comas increíble si no te ejercitas, y de nada sirve que te ejercites si no comes bien», aseguraba, dejando una de esas frases que resumen su estilo de vida. Todo esto ocurre mientras su nombre sigue ligado al de Aitana Sánchez Gijón, después de que la revista 'Lecturas' publicara unas imágenes de ambos besándose en Madrid. Aunque ninguno ha dado declaraciones, los rumores continúan aumentando con el paso de los días. Entre proyectos, hábitos saludables y una vida personal que despierta interés, Maxi Iglesias confirma que el equilibrio está en saber combinarlo todo.