Esta planta común podría eliminar hasta 98% de microplásticos del agua potable, revela estudio científico
Los microplásticos ya están presentes en fuentes de agua potable, alimentos e incluso en el aire. Su tamaño diminuto, que va desde fracciones microscópicas hasta 5 milímetros, les permite permanecer en el ambiente durante largos periodos y atravesar distintos sistemas de tratamiento de agua.
Un estudio publicado en la revista ACS Omega evaluó si las semillas de Moringa oleifera, una planta conocida por sus propiedades coagulantes naturales, pueden ayudar a retirar estos contaminantes del agua con una eficacia comparable a la del sulfato de aluminio, uno de los coagulantes más usados en plantas potabilizadoras.
Los investigadores trabajaron con microplásticos de policloruro de vinilo (PVC), uno de los tipos más preocupantes por su potencial mutagénico y carcinogénico. Además, este material representa 12,8% de la producción mundial de plásticos y suele encontrarse tanto en aguas superficiales como en agua ya tratada para consumo.
Para simular condiciones reales, el equipo envejeció artificialmente estas partículas mediante radiación ultravioleta durante 720 horas. Ese proceso reproduce el desgaste que ocurre en el ambiente y modifica la superficie del plástico, lo que influye en su comportamiento durante la filtración.
Luego prepararon agua sintética con baja turbidez, similar a la que entra a una planta de tratamiento, y añadieron 15 miligramos por litro de microplásticos envejecidos y 10 miligramos por litro de ácido húmico, una sustancia que representa la materia orgánica natural presente en aguas superficiales.
El objetivo fue comparar dos procesos de tratamiento. El primero fue la filtración directa, que incluye coagulación, floculación y filtración. El segundo fue la filtración en línea, que elimina la etapa de floculación y pasa directamente de la coagulación a la filtración.
La coagulación consiste en desestabilizar partículas suspendidas en el agua para que puedan unirse. Después, durante la floculación, esas partículas forman agregados más grandes llamados flóculos, que se retienen con mayor facilidad en los filtros.
El extracto de moringa se preparó con semillas molidas y mezcladas con una solución salina. Ese extracto tiene proteínas con carga positiva que ayudan a neutralizar las cargas negativas de los contaminantes suspendidos, lo que facilita su agrupación.
Los mejores resultados aparecieron con una dosis de 30 miligramos por litro de extracto de moringa y 9 miligramos por litro de sulfato de aluminio, ambos a un pH de 6,0.
En esas condiciones, la remoción de turbidez superó 98% en ambos casos. Cuando los investigadores confirmaron los resultados mediante conteo directo con microscopía electrónica de barrido, observaron una eliminación de 98,5% de microplásticos con moringa y de 98,7% con aluminio.
Además, el estudio encontró que la filtración en línea funcionó igual que la filtración directa para remover microplásticos. Esto significa que la etapa de floculación no fue necesaria, lo que podría simplificar el tratamiento y reducir costos operativos.
La moringa también mostró una ventaja adicional: mantuvo un buen desempeño en un rango de pH más amplio, entre 5,0 y 8,0, mientras que el sulfato de aluminio funcionó bien principalmente entre pH 5,0 y 7,0.
Los investigadores también analizaron la materia orgánica disuelta. Aunque el uso de moringa aumentó el carbono orgánico disuelto por residuos naturales del extracto, logró reducir en 88% la absorbancia ultravioleta específica, conocida como SUVA, un indicador asociado con compuestos aromáticos de origen natural que pueden dificultar el tratamiento del agua.
El estudio concluye que la Moringa oleifera puede funcionar como una alternativa sostenible a los coagulantes sintéticos para retirar microplásticos en agua potable, especialmente en sistemas de filtración en línea, donde el proceso requiere menos etapas y mantiene una alta eficiencia.