La quinta mesa temática del segundo proceso participativo del Plan General Estructural de Alicante, centrada este martes en la vivienda, ha dejado una conclusión compartida y, al mismo tiempo, una fractura clara. Casi todos los participantes han asumido que el acceso a una casa se ha convertido en el gran problema de la ciudad, pero no habido ningún consenso real sobre cómo afrontarlo. La sesión ha oscilado entre el discurso institucional sobre la necesidad de planificar decenas de miles de viviendas y las advertencias de ponentes y asistentes sobre precios disparados, falta de parque protegido estable, gentrificación, escasez de suelo a corto plazo y déficits de servicios en barrios ya consolidados.