Trump continúa con su Arco del Triunfo "made in EE UU" y hace estallar a los franceses
En medio de la inestabilidad internacional y la tensión ante el resultado de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, este jueves, el presidente Donald Trump presentó sus planes de construcción de un arco del triunfo ante una comisión de expertos. A pesar de las duras críticas recibidas tanto por el público estadounidense como por el francés, la intención del dirigente es crear un monumento similar al que se puede encontrar en París, pero de dimensiones incluso mayores.
Tras el anuncio del alto al fuego y de la intención de Washington y Teherán de entablar conversaciones, Trump ha asegurado que las negociaciones se encuentran próximas a su fin y que su resultado será "muy bueno para todos", informa la agencia AFP. En este clima de tensión y celebración, el presidente ha querido continuar con los planes que adelantó a inicios del año 2026 y ha revelado los detalles del próximo monumento que se podrá visitar en su capital: un arco del triunfo.
Una iniciativa que no ha sido bien recibida por el público francés
La Comisión de Bellas Artes será la encargada de aprobar la iniciativa mediante una votación realizada por un grupo de expertos, cercanos al mandatario, a pesar de su condición de agencia federal independiente del gobierno. Sin embargo, la propuesta no ha sido bien recibida ni por la opinión pública nacional ni por la internacional, recibiendo críticas en las que comparan la actitud de Napoleón, quien "estaba en el campo de batalla" con la permanencia de Trump en la Casa Blanca durante el conflicto contra Irán.
La popularidad del Arco del Triunfo de París lo ha convertido en una de las principales atracciones turísticas para quienes deciden viajar a la capital parisina. Encargado por Napoleón I en 1806, su objetivo era conmemorar sus victorias militares. No obstante, su idea no fue del todo original, pues se inspiró en los arcos construidos por los emperadores romanos, como el Arco de Tito, el cual se puede visitar en Roma y fue construido en el año 80 d. C. por el emperador Domiciano para rememorar las victorias de su hermano, Tito.
Sin embargo, el público francés ha visto la iniciativa de Trump como un intento de compararse con el militar y político francés Napoleón Bonaparte y de imitar uno de sus monumentos más reconocidos a nivel mundial. En este contexto, la propuesta ha generado críticas, especialmente al tener en cuenta el contexto de conflicto en el que se encuentra sometido el país y los resultados que esto está teniendo tanto para la economía estadounidense como para la internacional.
Trump pretende constuir el arco del triunfo más grande a nivel mundial
Por su parte, la intención de Trump es superar las dimensiones del arco de Napoleón. En los planos presentados a la comisión, la estructura contaría con una altura de 76 metros, con la intención de convertirse en el mayor arco a nivel mundial. La razón detrás de su construcción es el presidente Donald Trump presentó sus planes de construcción del Arco del Triunfo de la independencia de Estados Unidos, por lo que pasará a ser un símbolo nacional "que inspire a generaciones futuras", explicó Karoline Leavitt, portavoz presidencial, durante la rueda de prensa semanal.
La intención del presidente estadounidense es construir el arco en una rotonda de tráfico situada entre el Monumento a Abraham Lincoln y el Cementerio Nacional de Arlington. Asimismo, "contará con obras de arte y representaciones que celebran los logros del pueblo estadounidense a lo largo de sus 250 años de historia y el espíritu perdurable del país", indicó Leavitt.